miércoles, 18 de febrero de 2015

En busca de las mujeres fuertes de dramas.

Después de un tiempo que se me ha hecho eterno, al fin puedo dejarme caer por acá!. No es que me esté sobrando tiempo, de hecho no he podido ponerme al día con ninguno de los dramas que estoy siguiendo L.

Pese a ello, aunque mis ojos descansen de los dramas, mi mente no lo hace! Así que estos días estuve recordando los dramas que he visto, mis favoritos, los que recuerdo de no muy buena forma, y me dí cuenta de algo: de un tiempo a esta parte (digamos, desde principios de 2014) hemos visto, o al menos eso me ha parecido a mi, un cambio de foco en la producción de los grandes dramas en Corea, conforme al cual las historias, guiones y dirección se han desarrollado en función de un protagonista absoluto: el hombre, y la protagonista mujer ha venido a cumplir un rol más bien de soporte, casi de actriz secundaria si lo pensamos del punto de vista del desarrollo mismo y profundidad de su personaje y complejidad de su historia. Pienso, por ejemplo en dramas recientes, como Kill Me Heal Me, Hyde, Jekyll and I, Mr. Baek, It’s ok that’s love, el mismo Fated to love you, Doctor Stranger, You’re all surrounded, Hotel King, Big Man, Triangle, por nombrar sólo algunos, en todos ellos tenemos una historia centrada principalmente en el protagonista, ya sea en su personalidad, venganza, superación, búsqueda, o intrigas. La damisela en cuestión, por su parte, muchas gracias, amando siguiendo dependiendo y admirando al varón en cuestión. 

Y esto qué tiene de nuevo, se preguntarán ustedes. Pues que hemos dejado de ver, o por lo menos se han vuelto más escasos, aquellos dramas en que la protagonista mujer era el punto fuerte y central de la historia, la mujer fuerte y empoderada en una u otra forma. Y con esto de mujer fuerte no trato de reclamar la producción  de dramas donde la protagonista sea una heredera chaebol, al estilo de Choi Ji Woo en Temptation, o Presidenta de la República, como Go Hyun Jung en Daemul, sino que me llama la atención la falta de desarrollo en la historia y profundidad en los personajes femeninos protagonistas, lo cual a veces se vuelve muy frustrante, sobretodo cuando esta misma falta de profundidad hace que un personaje se vuelva unidimensional, afectando con ello la apreciación general que tenemos del drama. Qué es lo que yo extraño? Dramas en los que la protagonista tenga una historia tras de sí, tenga carácter y no sea sólo una caricatura o una idealización, y por sobretodo, que se le permita la superación. Y no, no me acabo de comer ningún manifiesto feminista como para venir con este argumento XD.

Por otra parte, entiendo que muchos dramas, por su mismo género, tiendan a dar preminencia al protagonista varón, sobretodo en dramas de acción y sageuks (Chuno, por ejemplo). Considerando todo lo anterior, lo que trato de decir es que extraño esos dramas un poquito más antiguos en los teníamos ese enfoque diverso, en que los personajes femeninos protagonistas tenían un mayor desarrollo, complejidad y profundidad. Sin creerme en absoluto con el suficiente conocimiento de dramas coreanos, les dejo una pequeña lista de dramas que he visto y en los que he encontrado este enfoque que les comento. Ojo que me centro sólo en Corea: como ya les comenté antes, estoy viendo Ghost writer, dorama japonés, y el hecho que las protagonistas absolutas sean dos mujeres enfrentadas por su talento y no por el amor, no deja de parecerme curioso y casi una anomalía en dramalandia. Japón como siempre dando la nota distinta. Bueno, sin más preámbulo, aquí vamos:

CITY HALL: Es hablar de superación personal, profundidad de personaje y empoderamiento y el primer nombre que viene a mi mente es el de Kim Sun Ah (lo sé, mi fanatismo no tiene límites :D). Es que esta grandísima actriz ha tenido un ojo de águila para la elección de sus papeles: la tuvimos como el prototipo de mujer fuerte luchando en busca del amor en My name is Kim Sam Soon, que si bien es cierto el personaje podía casi enloquecer de amor y nos daban ganas de darle unas cuantas dobles cachetadas, fue tan real y sincero que no podíamos sino sentirnos identificadas en cierta forma con ella. La tuvimos también como la mujer buscando vivir al máximo la vida, y rebelándose contra sus miedos y su destino en Scent of a woman (un canto a la vida, como merece definirse este drama); incluso en su drama menos exitoso, I do I do, fue la mujer moderna e independiente, luchando contra los prejuicios de la sociedad ante la maternidad fuera del matrimonio.

Pero para mi, fue City Hall el drama donde más brilló retratando a una mujer real: Shin Mi Rae, la funcionaria de grado más bajo de un pequeño municipio, despreciada por todos sus compañeros, descalificada por su falta de formación profesional, burlada por haber llegado a casi sus 40 años sin haberse casado ni tenido una relación amorosa formal como exigen las convenciones sociales. Sin el amor en su vida, sin el respeto de sus semejantes, sin bienes materiales ni una calificación profesional, Shin Mi Rae se rebela contra su suerte, y decide ser ella quien tome las riendas de su vida, encausándola hacia una causa que cree necesaria: denunciar el abuso de poder y la corrupción que imperan en Inju City, que han desplazado la búsqueda del bien común en las prioridades de los gobernantes de turno. Casi sin planificarlo, Shin Mi Rae se ve ella misma en la lucha por el poder, intentando que sea de forma honesta y transparente, pero estrellándose con el murallón que constituye el legalismo y la burocracia. Es todo un viaje de autodescubrimiento y superación el que emprende Mi Rae, en el que el descubrir el amor es algo casi accidental, frente a la superación de su debilidad de carácter y el aprendizaje a respetarse a si misma.
Creo que nunca les había comentado lo que me encanta este drama: para mí, uno de los mejores kdramas que he visto. La trama puede sonar aburrida, pero nada más lejos de la realidad: tanto en guión, dirección, y sobretodo desarrollo de los personajes e interpretación, es uno de los más equilibrados que he visto. Y Kim Sun Ah como Shin Mi Rae, simplemente maravillosa, Kim Sam Soon se queda chica a su lado, con todo el cariño que le tengo. Creo que es el drama (de los que yo he visto) en que mejor se ha mostrado la superación personal de su protagonista, no sólo profesionalmente (Shin Mi Rae pasa de ser una secretaria a alcaldesa municipal) sino antes que todo en el ámbito personal, con la superación de sus miedos, frustraciones y temores de forma gradual y natural. Y bueno, tenemos a Kim Sun Ah con el señor Cha Seung Won como una de las parejas más perfectas que ha conocido algún kdrama. Algún despistado que aún no vea este drama?.
MISS RIPLEY: Sé lo que están pensando… qué elección más extraña, verdad?. Pues lo cierto es que este drama me gustó muchísimo más de lo que esperaba, y sí, pese a que su protagonista haya sido una cazafortunas, estafadora y embaucadora sin consciencia ni remordimientos, la forma en que se construyó este personaje me pareció perfecta. Y bueno, sé que no es santo de devoción de muchos, pero Lee Da Hae interpretando a la protagonista Jang Mi Ri creo que ha demostrado, pese a sus limitaciones dramáticas, una de las mejores actuaciones de su carrera.

Miss Ripley es de esos escasos dramas donde la protagonista no es la típica Candy girl que va feliz por la vida, soportando cargas y pesares ajenos sobre sus hombros, con la sonrisa pegada al rostro y que huye de la riqueza como si de la peste se tratara. En Miss Ripley, Jang Mi Ri es una mujer que trata de abandonar la vida de miseria que le ha tocado en suerte desde que fuera adoptada en Japón, y prácticamente abandonada a la vida. Ella huye a Corea con un objetivo en mente: comenzar a vivir decentemente, sin su pasado abrumándola… pero nada resulta como ella lo esperaba. El maltrato que allí recibe le hacen creer que no logrará ser respetada ni valorada a menos que logre triunfar económica y materialmente, al costo que sea. Así, inicia una escalada de mentiras y engaños, valiéndose de su astucia, inteligencia y belleza, que la hacen tener a su merced a 2 hombres dispuestos a todo por ella. El costo: renunciar a su propia identidad, robar la de otra persona, sacrificar la amistad y el amor que se le ofrecen. Todo por la codicia.
Ya ven? Nuestra protagonista no es muy querible que digamos jajaja. Lo que me gustó del personaje fue que no fue retratada como esta villana descorazonada y calculadora por el sólo amor a la maldad: Jang Mi Ri tiene toda una historia tras de sí que la hicieron ser quien es y como es. Traumas de infancia, abandonos sucesivos y falta de amor familiar formaron esa coraza de frustración y amargura que condiciona el rumbo que toma su vida. A lo largo del drama, somos testigos no sólo de sus “fechorías”, sino también de la revelación de su pasado, y al mismo tiempo, de la forma en que sus propias mentiras acaban arruinando su vida. Y un final para su personaje más que razonable, pese a que en términos generales se me hizo inconsistente (fanáticas de Yoochun que hayan visto el drama sabrán por qué lo digo). Bueno, creo que sin lugar a dudas Mi Ri es mi villana favorita de dramas, no por sus acciones, sino por la complejidad de su carácter.  
A THOUSAND DAYS PROMISE: Otro drama para la lista con el que yo misma me sorprendo de incluir. Siendo sincera, sufrí viendo este drama, no por lo emotivo sino por lo deprimente que me pareció todo el desarrollo de la historia. Saben de qué va? Soo Ae (brillante aquí!) interpreta a Lee Seo Yeon, una mujer independiente, exitosa a sus cerca de 30 años, quien vive un romance clandestino con un hombre comprometido para casarse con otra, romance que tiene fecha de caducidad al casarse él. Seo Yeon, pese a sentirse enamorada, ha aceptado este fin inminente, y vive su vida con normalidad, entregada a su trabajo como editora y a la protección de su hermano más joven y de la familia que los crió a ambos. Todas las certezas de su vida, sin embargo, se vienen abajo cuando es diagnosticada con Alzheimer, enfermedad de rápida progresión y que la terminará anulando en algún momento.
Bueno, dije que el drama me pareció deprimente, lo cual no es sino consecuencia de lo real que es esta historia, gracias en su mayor parte al desarrollo del personaje de Seo Yeon: somos testigos del progreso de su enfermedad, de la lucha que ella intenta emprender con la misma, de su batalla consigo misma para no sentirse cada día más invalidada, más inexistente como persona. Vemos cómo, pese al constante progreso de su enfermedad, Seo Yeon intenta imponer su voluntad a la misma, reuniendo fuerzas y valor de donde puede, pues aquí no hay milagros ni progresos científicos que la puedan ayudar. Esta lucha incansable por preservar su identidad, por seguir siendo quien es y no volverse una completa extraña para si misma, es lo más admirable del drama. Para muchos puede ser (y de hecho lo es) descorazonador que no haya una nueva oportunidad en la vida de Seo Yeon, que no haya un error médico, una cura milagrosa, o científica que perdonen el padecimiento de nuestra protagonista… pero asi ocurre casi siempre en la vida, no?. Seo Yeon es un retrato admirable de todos aquellos quienes padecen esta enfermedad, y pese a ella viven su vida como ellos han elegido, y dejan huellas a su paso por esa valentía y arrojo a la vida. Seo Yeon no es, lógicamente, una protagonista típica: ha logrado vivir libremente, en sus propios términos, y pese al duro trance en que el destino la ha puesto, toma ese camino con la misma dignidad que siempre ha tenido.
SUNGKYUNKWAN SCANDAL: Muy extrañados? No debieran ya a estas alturas XD. A ver, reconozco que este drama fue bastante irregular para mí: partió como avión, pero siento que hacia el capítulo 15 bajó muuucho la intensidad, llegando a ser en ocasiones soporífiero. Sin embargo, eso no resta nada al hecho que la protagonista me haya encantado, pese a que pasó casi todo el drama haciéndose pasar por varón, sobretodo porque se estaba representando una mujer inteligente y capaz de la época de Joseon, culta e instruída, con afanes por saber más, inquietudes intelectuales y políticas, disconforme con su posición en el mundo y cuestionándolo siempre todo. Park Min Young como Kim Yoon Hee/ y su versión masculina Kim Yoon Shik fue bastante convincente, sin ser una gran actriz, imprimió al personaje una simpatía y naturalidad en su justa medida. Y bueno, pese a que nuestra protagonista no pudo jamás demostrar esa fortaleza intelectual e independencia de carácter como la mujer que era, el sólo hecho de haber tenido el valor suficiente para hacerse pasar por hombre y vivir como tal, con el propósito de poder acceder al privilegio (educación) reservado a los varones, la hacen merecedora de ser calificada como una mujer fuerte del drama. Si dbo criticar algo de este personaje, sería que le faltó mayor profundidad al desarrollo de su historia pasada.
Y sí, muchos podrán cuestionar el real protagonismo de nuestra chica/chico basados en la existencia de estos otros 3 varones (Park Yoochun, Song Joong Ki y Yoo Ah In, ni más ni menos)… pero ellos 3 siempre revolotearon alrededor de Kim Yoon Shik, fue él/ella quien los unió en esta suerte de cofradía y posterior amistad. Una mujer adelantada a su época, pero sin embargo respetuosa de la cultura en que le tocó nacer, nos demostró que la mujer de Joseon fue mucho más que la damisela en constantes apuros a la espera del rescate de su príncipe azul. Nos demostró que ser mujer jamás fue un impedimento para cultivar la mente y el espíritu, menos aún en un mundo gobernado por los hombres.
DAL JA’S SPRING: La primavera de Dal Ja, qué buenos recuerdos me trae este drama. Si lo han visto, recordarán que es de esos dramas calmos, en los que parece que ocurre absolutamente nada… pero que en realidad todo ocurre en las mentes y sentimientos de los personajes. Oh Dal Ja (Chae Rim) es una mujer de 33 años, exitosa en lo profesional, pero aún en la búsqueda del amor de su vida. No muy motivante, verdad? No se equivoque!! Porque Dal Ja es una romántica empedernida, sí, pero es también una mujer madura, recta y sincera, que sabe lo que ha de enfrentar en la vida, que se sabe responsable de su propia felicidad, que pese a todas las ensoñaciones que puedan colmar sus días, es consciente de la fragilidad de las relaciones y el amor cuando no se complementan correctamente con los demás aspectos de la vida.
Dal Ja enfrenta distintas situaciones a lo largo del drama: desengaños amorosos, amor unilateral con un hombre divorciado, atracción hacia un hombre más joven que ella, pero esta seguidilla de sucesos en su vida no son lo que le dan forma a la misma, sino que son las reflexiones que ella tiene de sus propios pensamientos y sentimientos lo que le dan carácter a su vida. Me encantó que Dal Ja no fuera de una sóla línea: porque pese a su madurez, seguía siendo la misma jovencita que una vez fue a la busca del amor, seguía soñando despierta, seguía replanteándose su vida, evaluando sus sentimientos, seguía viéndose reflejada en sus amigas que estaban en distintas etapas de su vida (el matrimonio, la maternidad, el éxito profesional), seguía siendo insegura y temerosa de lo arriesgado. Dal Ja era fuerte pero vulnerable al mismo tiempo, un personaje dotado de las complejidades de carácter que toda mujer en edad adulta tiene.
Bueno, debo señalar que buena parte del gusto que sentí viendo la realización, los temores, sufrimientos, y alegrías de Dal Ja, este viaje en busca de su felicidad, fue gracias a la perfecta interpretación de Chae Rim, actriz que amé gracias a este drama. Y bueno, como siempre debe ser toda mujer antes muerta que sencilla, Dal Ja debe ser una de las protagonistas mejor vestidas de drama alguno! Qué estilo Dios, me encantaba desde su maquillaje hasta la pantufla más sencilla que vestía jajaja. Sé que hay protagonistas mejor vestidas… pero las que hacen las veces de estrella de cine o heredera chaebol! Aquí Dal Ja tenía un trabajo normalito, así que ese es su valor agregado :D

Bueno, estas cinco mujeres son las que más recuerdo como mujeres fuertes de dramas. Hay un par más que tuve en mente, pero dejé fuera por distintas razones: Choi Ji Woo en Suspicious Housekeeper, pero pese a que el drama entero era acerca de ella, al personaje le faltó mucho desarrollo, así que no lo puedo calificar como fuerte sólo por su mayor presencia escénica. Por otra parte, sé que hay muchos otros dramas en los que la mujer es el fuerte, pero que no he podido ver: Go Hung Hee en Daemul o en Queen of classroom, por ejemplo; o Kim Hye Soo en Queen of the office, son las primeras que se me vienen a la mente. Cómo olvidar a Ha Ji Won en cualquiera de sus sageuks: Damo o Empress Ki, por ejemplo.

Y si he de mencionar ejemplos de Japón, de inmediato viene a mi mente Sawajiri Erika como Aya Ikeuchi en ese drama magistral que fue 1 Rittoru no namida, personaje merecedor de toda la admiración y respeto del mundo al ser el retrato de una muchacha que realmente vivió y sufrió lo que nos mostró el drama. Ayase Haruka como Amemiya Hotaru en la saga de Hotaru No Hikari es otro buen ejemplo de mujer fuerte… aunque Hotaru era más bien el sinónimo de la pereza que de la fortaleza XD. Y bueno, no dejo fuera a la maestra más temeraria que ha visto Japón: Nakama Yukie como Yamaguchi Kumiko en las geniales series de Gokusen (que tengo en deuda, no he visto completa).

Bueno, esta ha sido mi entrada especial del día :D Espero que les guste, me comentan qué les parece respecto de la falta de protagonistas mujeres fuertes en los dramas, díganme sus favoritas y compartamos!!.