lunes, 30 de noviembre de 2015

Recomendando libros: "El Árbol", de María Luisa Bombal, entre lo pasional y lo onírico.

Holaa!! Aprovechando mi último día de vacaciones (snif!), les traigo una entrada muy breve para comentarles y recomendarles un excelente cuento de la escritora chilena María Luisa Bombal, que gracias a la sugerencia de mi querida Su, conseguí en Bibliometro en la bella edición ilustrada por Alejandra Acosta, de Editorial Pehuén, publicada el 2012. 

Algunas entradas atrás, cuando les recomendaba Margarita de Rubén Darío, les comenté lo mucho que disfruto las ediciones ilustradas de las obras literarias, por lo que cuando Su me comentó de la existencia de esta edición, la busqué de inmediato. Creo que recién ahora que leí El Árbol, me doy cuenta que María Luisa Bombal debe ser mi escritora chilena favorita, porque haciendo memoria, cada vez que leí La Amortajada, Historia de María Griselda, y La última Niebla, dejaron una profunda impresión en mi, por la forma tan pasional que tiene para retratar a sus protagonistas, mujeres todas ellas. 
Con El Árbol, no fue distinto: Brígida, la protagonista, es como un torbellino atrapado en una botella, por la intensidad de sus emociones, y la imposibilidad que tiene  para convertirlas en palabras comprensibles para las demás personas. Su padre dijo de ella que era una “criatura retardada”, ella misma se considera tonta, pero desde nuestra perspectiva, Brígida aparece como un ser ajeno a nuestra realidad, como parte de algo etéreo y casi onírico. La conexión que logra con el árbol, aquel gomero que golpea la ventana de su cuarto de vestir, es prueba de ello. Otro elemento muy presente en la obra de María Luisa Bombal, y que aquí se repite también, es el carácter onírico y a veces casi surrealista de los ambientes en que se desarrolla la historia. Uno lee El Árbol, y tiene la impresión de estar entrando en un sueño, la sensación incluso de cruzar un umbral brumoso en el cual encontramos a Brígida, tan desorientada del mundo real por su naturaleza pasional, por su ignorancia del mundo y de si misma. El Árbol es casi un viaje por un sueño, el sueño de Brígida, y su escape al mundo real… o terrenal.
No quiero comentar más que eso del cuento, porque comprenderán que es muy breve y la idea es que puedan disfrutarlo ustedes mismos. Sólo quiero dejar claro que es un bellísimo trabajo, que como siempre Bombal juega con las palabras de manera sutil, elegante y majestuosa a la vez. Les dejo una cita del cuento que me encantó: “Puede que la verdadera felicidad esté en la convicción de que se ha perdido irremediablemente la felicidad. Entonces empezamos a movernos por la vida sin esperanzas ni miedos, capaces de gozar por fin todos los pequeños goces, que son los más perdurables”.
No está demás comentarles un poco sobre María Luisa Bombal, una de las escritoras más importantes de la literatura chilena del siglo XX (pese a que jamás se la galardonó con el Premio Nacional de Literatura). Nacida en 1910 y con estudios en Francia, se rodeó siempre de un círculo de amistades literarias destellantes: amiga de Jorge Luis Borges, y Pablo Neruda, entre otros. Publicó El Árbol por primera vez en septiembre de 1939, en la revista Sur. Fue una innovadora en las letras chilenas, pues en una época en que el naturalismo y el realismo primaban, ella incorporó elementos fantásticos y surrealistas a sus obras, dándole un sello totalmente distintivo.

Finalmente, debo hacer referencia a las bellas ilustraciones que acompañan las páginas de El Árbol: obra de la ilustradora chilena Alejandra Costa, son todas muy cautivantes e impactantes visualmente. La utilización de tan sólo colores básicos, como el rojo, negro y blanco, así como de elementos de la naturaleza, como las flores, árboles, pájaros, espinas y el corazón humano, reflejan a la perfección lo que El Árbol logra transmitir.

Bien, eso ha sido todo por hoy. Espero que tomen esta recomendación, y si tienen un ratito libre y no saben qué leer, vayan a www.memoriachilena.cl y descarguen este bello cuento, porque disfrutarán esas letras. Y si están en Santiago y son socios de Bibliometro, pidan esta edición, que es sinceramente un lujo de obra. Espero sus impresiones!!.  




domingo, 29 de noviembre de 2015

Reseñando libros: Adiós a las armas, o sobre la guerra y el amor.

Holaa!! Ha sido un caluroso día domingo en Santiago de Chile, así que recién ahora que está cayendo la tarde y algo de viento fresquito hay en el ambiente, me animo a escribir la reseña del libro que terminé de leer tan sólo ayer. Advierto desde ya: no es un libro que amé, por lo que la inmediatez con la que necesito hacer esta reseña obedece más bien a la cierta confusión de impresiones que me dejó su lectura, antes que la intensidad de tales impresiones, y dado por lo demás su carácter de clásico universal de la literatura.

Otra advertencia: “Adiós a las armas”, que es el libro que estoy por reseñar, es obra del autor norteamericano Ernest Hemingway, quien debe ser uno de los autores de esa nacionalidad más importantes, influyentes, y conocidos del siglo XX, quien formó escuela y fue todo un personaje en la historia de la primera mitad de siglo. Quien haya leído alguna de mis reseñas literarias anteriores sabrá que la literatura norteamericana no es de mis favoritas, de hecho me cuesta mucho “enganchar” con los libros que he leído de autores de esa nacionalidad, y Adiós a las armas no fue una excepción en cuanto a esta dificultad. Pero como esto puede que sea sólo una prejuicio personal, les pido leer la reseña teniendo presente justamente que la opinión que me formé del libro está muy influenciada por esta idea preconcebida que tengo de la literatura norteamericana. Bien, sin más preámbulo, vamos a lo que nos convoca.

Reseña: Durante algún momento de la Primera Guerra Mundial, el ciudadano norteamericano Frederic Henry se enrola voluntariamente en el ejército italiano, donde alcanza el grado de Teniente, encargado de una flota de ambulancias que acompañan al ejército en sus incursiones en las montañas, durante el enfrentamiento con los austríacos. A través de sus ojos y mediante su relato, vamos conociendo circunstancias muy particulares de esta Gran Guerra, la significación que tiene para los soldados comunes, las carencias y necesidades que sufren, los horrores, en definitiva, a que se enfrentan. Durante su estancia en una zona de guerra, nuestro protagonista conoce a la enfermera inglesa Catherine Barkley, con quien inicia un romance que cambiará completamente la visión indiferente que tenía previamente ante la guerra, y lo llevará a tomar decisiones que orientan su destino y el de Catherine a lo impensado. 


Comentario Personal: Lo sé, una reseña muy general y poco informativa e ilustrativa, y es que me cuesta encontrar datos más sustanciales de los que mencioné, principalmente por ser un libro escrito de forma muy descriptiva, analítica y reflexiva. Porque pese a lo que pudiera creerse, Adiós a las armas se sitúa temporalmente en la Primera Guerra Mundial, pero en absoluto intenta ser un registro de los acontecimientos históricos que transcurren durante su desarrollo. Es decir, la Gran Guerra es simplemente el telón de fondo para presentarnos la existencia del Teniente Henry, y si bien sabemos los acontecimientos que en tal contexto histórico experimenta nuestro protagonista, lo sabemos sólo a través de sus ojos y en la medida que su conocimiento se lo permiten. De ahí que logremos deducir que, al comenzar el relato, el ejército italiano avanza victorioso al encuentro de los austríacos, para luego, en algún punto de la historia, encontrarse emprendiendo la retirada. Y cómo se involucra nuestro protagonista en esta Historia? Como un simple espectador, que contra su voluntad, y en multitud de oportunidades, se ve arrastrado inevitablemente en la misma, pero sin que jamás se sienta parte.

En este punto quiero remarcar lo que señalé pocas líneas antes: el libro está narrado en una forma muy descriptiva, tanto de los personajes, los diversos escenarios por los que se mueven, así como de aspectos meramente abstractos, como los pensamientos y sensaciones que despierta la Guerra y sus circunstancias en el propio protagonista. Tiene, por otra parte, un carácter muy analítico y reflexivo: Constantemente el Teniente Henry se cuestiona y reflexiona sobre sus propios pensamientos, sus propios sentimientos ante las circunstancias que vive. Es un personaje tremendamente consciente de si mismo y del entorno en el que se desenvuelve, sin que ello lo represente como comprensivo o especialmente “humano”: él es simplemente un hombre que por alguna razón llegó a combatir por otro país en una guerra con la que no se siente comprometido, ni identificado. Ahora, es importante que este primer elemento en la vida de nuestro protagonista (me da pudor llamarlo “héroe”, tan siquiera en sentido figurado, porque en modo alguno lo es), a Guerra, se ve aplacado con la llegada a su vida de la enfermera Catherine  Barkley, que representa al amor como elemento en la vida del hombre. Qué clase de amor, es algo que queda a criterio del lector,que lo podrá percibir como una amor carnal, pasional, o como el más profundo e intenso de los amores. Lo cierto es que guerra y amor funcionan narrativamente como elementos complementarios, y en cierto punto de la historia contrapuestos, de las vivencias  de nuestro protagonista. Y creo que, en toda la historia de la literatura, la guerra y el amor han de ser los motivos más poderosos que han sido utilizados.

Debo decir que mi prejuicio hacia la narrativa norteamericana se vió en cierto punto corroborada con la lectura de Adiós a las armas: los personajes, especialmente los protagonistas, se advierten inmersos en una suerte de indiferencia y desprecio hacia la vida. La sensación constante de pesimismo (aún en el contexto de una guerra) que, al menos yo sentí al leer sus páginas, refuerzan también esta idea. Y qué decir de la forma narrativa: en primera persona, pero de una manera tan plana y sin casi expresarse relieves, que bien podríamos estar leyendo un reporte del clima. Tiene, por otra parte, un ritmo muy pausado, que vuelve difícil y densa la lectura en ciertos pasajes, por lo que no es sino hasta que se termina el libro que se logra recapitular todo lo leído y extraer (o no) el sentido general que quiso manifestar el autor.

Me gustó el libro? Lamentablemente no. Es decir, no me arrepiento de haberlo leído porque al menos me hice una idea del tipo de escritura que ha hecho tan universalmente conocido (admirado u odiado) a Ernest Hemingway, con otras obras como El viejo y el mar, o Por quien doblan las campanas. Pero definitivamente no leería otro libro de él, al menos no en el mediano plazo.

Pero debo destacar también lo positivo: la construcción de los personajes está muy bien lograda, sobretodo en términos psiccológicos. Tenemos un mejor retrato de este tipo que uno físico, y ello contribuye a la profundidad que advertimos en los personajes. Muchos de ellos transitan entre los pasajes de la locura, la cobardía, y lo más profundo de la naturaleza humana, lo que siempre es interesante y grato de leer.

Leyendo un poco de la biografía del autor para escribir esta reseña, me hice una idea de la razón por la que sus letras me parecieron tan oscuras y pesimistas: Hemingway efectivamente combatió en la Primera Guerra Mundial por Italia, teniendo el mismo grado que el protagonista, y pese a que fue pronto gravemente herido, es probable que se haya basado en sus propias experiencias para construir el personaje de Frederic Henry. Hemingway fue luego corresponsal durante la Guerra Civil Española, y durante la Segunda Guerra Mundial, llegando a presenciar el desembarco en Normandía, y la liberación de París. Galardonado oportunamente con los premios Pulitzer y Nobel de Literatura, puso fin a sus días cometiendo suicidio, poniendo el broche de oro, de esta forma, a su ya forjada fama de escritor maldito. 


Bien, esa ha sido la reseña literaria de hoy. Imagino que si llegaron a este punto, es porque lograron leerla al completo, y se los agradezco mucho! Porque vaya que me costó dar con las palabras precisas para manifestar las impresiones que dejó en mí el libro. Ya leyeron este libro?, les interesa hacerlo?, se desmotivaron con mi reseña?, me cuentan!.      


viernes, 27 de noviembre de 2015

The unbreakable Kimmy Schmidt: la dosis de comedia necesaria para alegrar nuestros días.

Habemus nueva recomendación!. Espero no tenerlos saturados con tanta entrada estos últimos días, pero podrán deducir que estoy motivada! Jeje. Bien, hoy nos pegamos el salto fuera de Asia (después de mucho tiempo, debo decir) y aterrizamos en Gringolandia para hablarles de la serie sensación del último tiempo en internet, gracias a los siempre geniales amigos de Netflix: se trata de la sitcom The unbreakable Kimmy Schmidt, cuya primera temporada (de 13 capítulos y módicos 25 minutos cada uno aproximadamente, confirmada segunda temporada) pueden disfrutar al completo en la página estrella ya señalada.

Pero! Antes de entrar de lleno en esta serie, debo comentarles algo: no supero las series gringas. En serio, es casi algo patológico. Creo que nunca he visto una serie completa (O tal vez Dawson’s Creek en mi adolescencia? Al menos recuerdo el final), y las razones para ello son diversas y múltiples, pero las puedo sintetizar básicamente en dos: sus ridículamente larga duración (en serio, creo que siempre un límite razonable son máximo 5 temporadas), y los desvaríos, vueltas de tuerca o como quieran llamarlo que experimenta la trama inicial.  Tampoco soy una extremista: no porque una buena serie sea gringa no la veo, pero suelo ver más bien determinados capítulos que abocarme a ver la serie completa: Friends, The big bang theory, Jane of Arcadia son mis clásicos ejemplos. Por otra parte, he sufrido la triste experiencia que series que me gustaron mucho en un principio, fueron canceladas a poco andar: Pushing Daisies, me dolió. Y bueno, qué decir de las series de “moda” me he quedado muda multitud de veces en conversaciones con gente porque jamás he visto Breaking Bad, House of cards, The walking dead y mucho menos Game of thrones (ni tengo ganas, no insista).

Pues bien, de ahí que las series norteamericanas estén casi descartadas de mi radar siempre, pero: Kimmy Schmidt fue la excepción. Leí muy buenas críticas de la serie, y una amiga me la recomendó mucho, así que me dispuse a usufructuar debidamente de Netflix y comencé a verla sin grandes expectativas (porque, además, no sabía nada de la serie). Resultado: reí a carcajadas desde el capítulo 1, y vi los 4 primeros en una noche (no es mucho considerando que no alcanzan a durar media hora jejee). Me tomó varias semanas terminarla, pese a ello, pero por una razón estratégica: es una serie (más bien sitcom, diría yo) tan efectiva en generar situacuibes de hilaridad y risas en el espectador, que me reservé los capítulos restantes para esos momentos difíciles en que todos necesitamos ver algo livianito, que no haga trabajar mucho la pensadora, y sólo nos divierta. Kimmy Schmidt alegró varios de mis días nublados, así que tiene puntitos extras por eso!.

Bueno, ahora la información técnica que a ustedes les interesa:  
RESEÑA: Después de ser rescatada de un bunker en el que estuvo encerrada durante 15 años junto a otras 3 mujeres, luego de haber sido secuestrada por una secta religiosa liderado por un pastor que afirmaba había llegado el apocalipsis y acabado con todo el mundo, Kimmy Schmidt (Ellie Kemper) decide mudarse de Durnsville, Indiana a New York, para comenzar una nueva vida y lograr la normalidad que perdió en sus 15 años prisionera. Allí se hace amiga y compañera de cuarto de Titus (Tituss Burgess) un aspirante a estrella con aires de divismo insuperables, y comienza a trabajar como babysitter del hijo de Jacqueline Voorhees (Jane Krakowski), la esposa de un millonario con muchas complicaciones en su vida. En este ambiente es que Kimmy comienza a adaptarse al nuevo mundo al que llegó, aprendiendo cosas que le parecen increíbles, descubriendo la amistad, el amor, y viviendo multitud de situaciones hilarantes y divertidas.

OPINIÓN PERSONAL: Una sitcom políticamente incorrecta, es lo primero que se me viene a la mente si se trata de describir esta serie. The unbrekeable es una comedia pura y sencilla, no tiene nada de ese elegante “humor negro”, no tiene drama ni enseñanzas de vida (tal vez si, accidentalmente), sino que comedia mordaz y a veces hasta burda. Pero vaya que entretiene!. El centro de la serie es, obviamente, Kimmy Schmidt, y a través de su inocencia inicial frente al nuevo mundo al que se enfrenta, vemos los extremos a los que nos ha llevado la modernidad: dependencia de la tecnología, falta de comunicación, artificialidad y falsedad en las personas, instituciones  y la sociedad en general.

Las referencias a la cultura popular son numerosas: la jefa de Kimmy es una adicta a las cirugías estéticas, y transita invariablemente por terapias sanadoras en Yoga, Pilates, o Spinning. Su hijastra adolescente es, se supone, una “chica mala” que fuma, bebe, y consume algún tipo de droga. Titus es el mejor de todos: homosexual hasta el último cabello que no tiene, sueña con que algún día se convertirá en estrella, de la forma que sea: cantando, bailando, o actuando, le da igual. Y su divismo es grande, tanto que no hace más que dificultar su sobrevivencia en los difíciles suburbios de Nueva York. Pero desarrolla una amistad entrañable con Kimmy.
Finalmente, nuestra protagonista: Kimmy es una bomba de energía andante. Sobrevivió esos 15 años encerrada gracias a su capacidad de resiliencia, y ve todo lo nuevo a que se enfrenta en Nueva York como un desafío a superar. Su inocencia le juega malas pasadas al principio, pero con el correr del tiempo, va reconstruyendo mejor su vida, y buscando nuevos desafíos, que la hacen vivir situaciones que jamás imaginó.
Las actuaciones de los 3 personajes principales están excelentes, especialmente la de Jane Kemper: Kimmy es un persnaje difícil, porque es todo lo alegre y positiva que hemos dicho, pero enfrenta numerosos demonios de su pasado que la hacen transformarse, literalmente, en los momentos más impensados. Titus, qué personaje, y qué buen actor quien lo interpreta. Está hecho para la comedia.


Bueno, no quiero comentar mucho más, porque sería spoilear demasiado, y esa no es la idea. Vean esta serie, lo recomiendo muy confiadamente, es muy divertida! El tiempo que pasé viéndola se me fue volando, y terminé cada capítulo satisfecha del momento de alegría que me había dado. Un datito extra: uno de sus creadores y productores es Tina Fey, la reina de la comedia en Norteamérica, y hace un pequeño papel en los últimos capítulos., así que ya se imaginarán el calibre de comedia al que se enfrentan. Alguien la vió, está viendo? Me cuentan!.  

jueves, 26 de noviembre de 2015

Cheer Up!: Divertido y alegre drama sobre la juventud y la amistad.


Hoy toca reseña de drama, porque contra todo pronóstico, logré terminar uno al fin! bueno, el que sea de solo 12 capítulos puede que haya facilitado las cosas, pero pese a ello, es un gran logro para mi jeje. Se trata de Cheer Up! (o Sassy go go, como también fue conocido), drama que se terminó de emitir hace pocas semanas en Corea, que no logré ver en emisión, pero sí terminarlo en unos pocos días. Debo decir que no era un drama que estuviera en mi radar, básicamente por tratarse de un drama escolar, porque ninguno de los actores me interesaba, y sobretodo, porque al leer la sinopsis e identificar la palabra “cheerleaders” dije, esto no es lo mío. Pero mientras estuvo en emisión, el grupo de Bajo la misma nube estuvo revolucionado con este drama, que así como que no quiere la cosa se hizo popular, revirtiendo la suerte que tuvo en Corea (tuvo ratings bajísimos), así que me picó el bichito de la curiosidad, y ante la expectativa de ver algo alegre, simple y relajado, lo comencé. Cómo me fue con el visionado? Ahora les cuento.

Sinopsis: La trama sigue a un grupo de estudiantes de la Escuela Sevit, la protagonista, Kang Yeon Doo (Jung Eun Ji), es una chica que se ubica dentro de los peores alumnos de la secundaria (es la número 196 de 200), pero pese a ello disfruta sus días de estudiante al lado de su mejor amigo Ha Dong Jae (Cha Hak Yeon (N)), quien sufre de una fobia al contacto físico, y junto a su grupo de baile Real King, conformados por un grupo de amigos que como ella, tienen el peor desempeño académico. Por otra parte, hay un grupo de estudiantes de élite, tanto por sus calificaciones, como por la influencia o fortuna de sus padres. Ellos gozan de todos los privilegios y beneficios que no tienen los miembros de Real King. Este grupo está conformado por Kwon Soo Ah ( Chae Su Bin), compañera de cuarto de Yeon Doo, quien a diferencia de la protagonista se presiona diariamente para cumplir las expectativas de su madre de ser la primera en la escuela (es la N°2) para conseguir un lugar en la Ivy League, a tal grado de llevarla a aislarse del resto de sus compañeros, a hacer trampa y traicionar a sus amigos. Por otro lado están Kim Yeol (Lee Won Geun) y Seo Ha Joon (Kim Ji Soo), dos mejores amigos unidos por pasados problemáticos con sus padres que los han hecho no confiar en nadie más que en ellos. Kim Yeol es el estudiante modelo, el mejor de la escuela. Seo Ha Joon, por su parte, es un chico muy atormentado por la mala relación con su padre. Este grupo de élite estudiantil obviamente, tiene enemistad declarada con Real King, ya que los consideran inferiores y mediocres, y que afectan el perfecto orden y armonía de la escuela.

Pero la historia de estos dos grupos se hace una sola cuando la escuela (por razones que se irán conociendo) disuelve el club de baile Real King, y los junta con la élite, para crear un club de porristas. De ahí en más, todos los miembros del equipo comenzarán a conocerse, batallar entre ellos, acercarse, descubriendo valores como la amistad, el compañerismo, la lealtad, entre otros.

Personajes Principales: Bien, Cheer Up es un drama que escapa un poco al tradicional formato de drama con una historia central, 2 protagonistas, y 2 secundarios (que pueden o no ser antagonistas). Creo que tanto la extensión del drama como el guión, hacen que, pese a haber una pareja protagonista evidente (Kang  Yeon Doo y Kim Yeol), la historia central no sea la de ellos, sino que la lucha del club de porristas Baek Ho en conjunto. Y en tal sentido, la mayoría de los personajes tienen una cierta relevancia y peso en la historia. Por ello, sólo hablaré en términos muy genéricos de lo que me pareció la actuación de algunos de ellos, en particular las dos protagonistas mujeres:
Jung Eun Ji como Kang Yeon Doo: una protagonista muy típica y clásica de drama: una chica alegre, optimista, mala en los estudios, pero con un corazón de oro, respecto sobretodo de sus amigos, y siempre poniendo la otra mejilla. Bueno, un personaje sin mucha profundidad ni evolución, y no lo digo como crítica, sino simplemente como la constatación (nuevamente) de que en dramalandia los arquetipos femeninos tradicionales cuesta que sean cambiados. La actriz muy correcta, el personaje no requiere un nivel muy elevado en la actuación, así que Eun Ji sale muy bien parada actuando como mejor se le da: con naturalidad y chispa. Tanta, que me pareció estar viendo nuevamente sus personajes de Reply 1997 y Trot Lovers.

Chae  Soo Bin como Kwon Soo Ah: El opuesto perfecto dde Yeon Doo: Soo Ah es la mejor estudiante (o casi),  enfocada solamente en sus estudios y en su meta final de ingresar a la Ivy League (¡). Tiene una madre que la presiona constantemente para que sea perfecta en todo, tanto en sus calificaciones como en su hoja de vida. Tanta presión termina por pasarle la cuenta a Soo Ah, quien de ser solo una estudiante modelo y fría, pasa a ser una obsesiva, desleal y vengativa estudiante, lo que la lleva a aislarse y cometer actos que nunca antes imaginó siquiera atreverse. Un personaje pesado… me estresaban sus escenas en solitario, sus arranques de ira y gritos descontrolados. Okey, está bajo presión, pero de verdad era necesario tanto?. Muy buen desempeño de la actriz, tiene una rango de emociones bien amplio (e intenso) que abarcar, y lo logró perfectamente.

Opinión Personal: Un drama que comencé a ver con altas expectativas por todo el ruido que generó (y las buenísimas recomendaciones que me hicieron de él), pero que de cierta forma siento que no se cumplieron. A ver, tampoco es que esperara mucho de una comedia escolar, pero creo que Cheer Up es bastante previsible y común dentro del género de dramas escolares: tenemos la típica contraposición de fuerzas: chica buena como el pan/ chica mala nivel desquiciada; grupo de estudiantes de elite/grupo de estudiantes mediocres; chico guapo popular inteligente y sarcástico/ amigo de toda la vida e inseparable de la prota; escuela corrupta; padres ausentes (riquísimos, por supuesto); maestros con vocación, amigos de sus alumnos. Odio a muerte inicial, amistad forever al final.

Pero extrañamente funciona! Es decir, no al  nivel que me haya hecho decir: “oh, que drama más original y profundo, no veía venir eso”, pero es bastante efectivo en entregar mensajes claros y optimistas, y sobretodo, en divertir. Es cierto, el drama se  supone que se centra en un club de porristas (no vimos mucho que digamos), pero ello es sólo una excusa para retratar la amistad y las dificultades de la adolescencia. Pudo haber sido un club de danza rusa o nado sincronizado, y el resultado habría sido el mismo. Siento eso sí, que el drama abusa en cierta caricaturización de los personajes, o me van a decir que la frialdad y maquiavelismo de la mamá de Kwon Soo Ah no les daba risa?. Lo corrupta que era la directora es otro ejemplo, así como la crueldad del padre de Seo Ha Joon (esos golpes eran demasiado). Está bien, son rasgos que pueden estar presentes, pro de ahí a dejarlos como la esencia de la personalidad, es un poquito chocante.

Eso fue lo negativo del drama, pero sin duda fueron muchas más las cosas positivas: muy linda forma de retratar el nacimiento de la amistad, las preocupaciones de los jóvenes por su futuro, el primer amor, la superación de los obstáculos de la vida y, sobretodo, el derecho a ser feliz cualquiera sea la etapa de vida en que se encuentren. Me gustó mucho la pareja protagonista, aunque no los sentí con un nivel de adorabilidad que me hiciera suspirar (mi candidato, como siempre, era el otro L). 

Por otra parte, se dan diversas lecciones de compañerismo, lealtad, sinceridad y ética. Que nadie está solo en el mundo, en definitiva, y hay que aprender a convivir con los demás. La OST muy adecuada al espíritu alegre general del drama (Shooting Star se me quedó grabada), y un final muy redondito. Por su ánimo alegre y siempre positivo, y porque en definitiva cumple lo que buscamos en todos drama (entretención), pese a que no lo amé, lo recomiendo mucho. Despeja la mente y saca sonrisas por montón, así que confíen y véanla.

P.D.: Amé esta frase: "Estoy animando por quien soy hoy". 
Hasta aquí por hoy, ya lo vieron? Que les pareció? Espero sus comentarios!.  



martes, 24 de noviembre de 2015

Recomendando: Margarita está linda la mar, por Rubén Darío.

Hola nuevamente a quienes aún se dan una vueltecita por aquí!. Como estoy en plenas vacaciones (creo que ya se los comenté :p), y muy productivas, por lo demás (cambié el orden de mi pieza, y lijé y pinté algunos muebles, y me deshice del basural que tenía oculto :D), he decidido que ya es hora de ponerme más disciplinada con la actividad bloggera, la que de aquí en adelante tendrá algunos cambiecillos. Y es que hasta ahora, como bien saben quienes llegaron a este blog por cualquier medio, este espacio en su gran mayoría se dedica a reseñar o recomendar dramas asiáticos (más bien koreanos y japoneses, en su mayoría), y ocasionalmente algún libro vinculado con Asia (por su temática o autor). En su momento intenté publicar también noticias traduciendo desde páginas en inglés, pero eso sí que era mucho trabajo y lo abandoné tan pronto lo intenté jeje.

En fin, la realidad de mi vida, hoy en día, es que los dramas ya no consumen mi tiempo de la forma que lo hacían antes, cuando maratoneaba y veía en emisión hasta 5 dramas a la vez (qué tiempos aquellos). Con decirles que no estoy viendo ningún drama en emisión. Lo cierto es que, por diversas circunstancias de la vida, comencé a hacer otras actividades (me estoy entrenando en la ilustración, aunque muy rudimentariamente), intentando en lo posible salir del enclaustramiento en que estuve mucho tiempo. Ello también me llevó a retomar con fuerza mi primitiva obsesión: la lectura, los libros, librerías, bibliotecas, y todo ese mundo maravilloso. En consecuencia: puedo decir con orgullo que este año he leído el casi el triple de libros de lo que he visto en dramas :D. Pero como esto del bloggeo y la escritura me gusta tanto, considero que este ligero cambio en mis intereses no debiera ser motivo para dejar de escribir en el blog. Y es que sí, la mayoría de ustedes, mis queridos lectores, llegan aquí buscando información sobre dramas y el mundo asiático, pero como todos tenemos diversos intereses, pues no faltará a quien le sea de utilidad y disfrute este espacio si lo amplío a reseña, recomendación o pensamientos sobre literatura en general, ilustración y en general cualquier acontecimiento de la vida que me parezca digno de ser compartido.

Y bien, como primer ejercicio de ampliación de este pequeño rincón, quiero recomendarles, reseñarles o comentarles sobre un libro ilustrado que llegó a mis manos la semana pasada, y que me dejo enamorada: Se trata de “Margarita”, poema del afamado poeta nicaragüense Rubén Darío, escrito originalmente allá por 1906, en una edición ilustrada por María José Olavarría. Todos los créditos de haber dado con esta pequeña joya literaria se la debo a los amigos de Bibliometro de Santiago. Soy socia hace ya bastante tiempo, pero no había aprovechado el tremendo catálogo que tienen. Como estoy en plenas vacaciones, un día pasé por Bibliometro y un libro que estaba en vitrina me llamó la atención de inmediato por su bella portada, sólo por eso lo pedí, y gracias a eso descubrí (recién a estas alturas de la vida) el famoso poema Margarita, uno de los poemas más conocidos y populares de Hispanoamérica.

Este poema fue escrito por Rubén Darío, el llamado Príncipe de las letras castellanas, inspirado y dedicado a Margarita Debayle, la pequeña hija de su médico personal. Según se dice, la niña, de 6 años entonces, le pidió al poeta,  invitado en la casa de veraneo de la familia Debayle, que le escribiera un cuento en versos. El poeta no sólo hizo lo que la pequeña le pidió, recitándole al día siguiente el bello poema que comienza “Margarita está linda la mar”, dándole con ello eternidad al nombre de la pequeña, y magia a unas letras que fueron transmitidas de generación en generación en las familias de toda Hispanoamérica.

Tal vez muchos de quienes estén leyendo esto hayan conocido hace ya mucho tiempo el poema, otros tantos como yo, que no soy muy seguidora de la poesía, recién lo descubrirán. En serio, léanlo, reléanlo, y disfrútenlo todas las veces que puedan, porque letras más bellamente escritas e hiladas mágicamente no creo haber disfrutado antes. Y bien, también hay una razón personal por la que me tocó las fibras del corazón: mi abuelita materna, fallecida cuando yo tenía unos 7 años, se llamaba Margarita, aunque la llamábamos Ita. Mi Ita es una de las personas que más he querido y a quien más extraño en el mundo, por eso su nombre me es tan querido: y sí, amo la flor Margarita, y si algún día tuviera una hija, tendría ese nombre. 
Ya, dejo mi sentimentalismo a un lado, y ya hablando del aspecto técnico, tuve la fortuna que llegara a mis manos una edición del poema embellecido aún más si cabe por unas ilustraciones que me dejaron al borde de la emoción, porque capturan y transmiten tan bellamente la magia e inocencia de Margarita. Esta edición fue publicada por la editorial independiente española Sleepyslaps el año 2010, tiene unas 40 páginas, en cada una de las cuales se plasman las ilustraciones y los versos del poema. Nunca lo había visto a la venta en librerías, por lo que no debe ser muy popular esta edición al menos, pero les encargo encarecidamente que busquen el poema para maravillarse con él, y si encuentran esta bella edición, mejor aún.

Les dejo el link de un corto animado que encontré en internet sobre el poema. Es una adaptación libre eso sí, pero no deja de ser bello. 

Bien, hasta aquí la entrada de hoy. Un poco extraña, sí, porque vaya que mezclé temas! Pero espero que la hayan disfrutado como yo al escribirla, y comenten todo lo que quieran. Cariños!. 

lunes, 23 de noviembre de 2015

She was pretty: O cómo dejar de ser un personaje secundario en tu propia vida.

Hola hola todos como están!. O mejor debiera decir, a los sobrevivientes que aún creen en la existencia de este blog jejeje. Y es que sí, lo he tenido en el olvido, y mis continuas y reiteradas promesas de retomarlo no se han cumplido en absoluto, básicamente por una razón: mi vida el último se ha vuelto (o la he sentido) muy caótica, por lo que el tiempo que tengo para mí escasea, y cuando lo tengo lo he ocupado en actividades más outdoor (y no se crean que estoy de deportista). Y ustedes se preguntarán, eso qué tiene que ver con el blog?, pues que prácticamente no he visto dramas, esa actividad intelectual y emocionalmente superior que nos convoca a todos en este pequeño espacio, por lo que no he tenido material suficiente para publicar entradas con cierta regularidad.

Y bueno, la pereza también hace su parte: hace más de un mes terminé el drama japonés Koinaka, y fue tan decepcionante que no he escrito la reseña respectiva porque no me da la gana. Terminé hace poquito She Was Pretty, el último de los dramas que pude ver en emisión. Tengo a medio ver Twenty Again, y DEBO terminarlo, porque ya me vi 10 capítulos, no pienso perder esas 10 horas!. En fin, como sólo estoy intentando justificarme (sospecho que en vano, probablemente no me crean), vamos con la entrada de hoy.

A ver, She was pretty fue un drama muy popular durante su emisión, por lo que difícilmente alguien llegará buscando una reseña propiamente tal para decidir si ver o no el drama, es por este que más que una reseña, daré mis impresiones finales y globales sobre el drama, a ver si generamos un poquito de discusión. Y lo primero que debo decir, es que pese a sus altos y bajos, este fue un drama que me dejó inesperadamente conforme, básicamente porque no esperaba nada de él, más bien no esperaba el drama para nada, a diferencia de muchas personas que veían prontamente cumplido el deseo de ver reunidos como pareja romántica a Hwang Jung Eum y Park Seo Joon, los hermanos Oh de Kill me Heal me que hicieron suspirar nuestros corazones con su bella relación.


RESEÑA: Bien, la premisa central de este drama era demasiado básica y trillada como para esperar algo bueno de él: Cuando Sung-Joon (Park Seo-Joon) era niño, era uno no muy agraciado y gordito. No tenia amigos, pero la niña más bonita y popular de la  escuela, Hye-Jin (Hwang Jung-Eum), se convierte en su amiga un lluvioso día en que Sung Joon está pasando un momento difícil, iniciando así una bella amistad que se ve interrumpida cuando el niño y su familia se vana a vivir a USA. 15 años más tarde, y con el recuerdo de su amiga (y primer amor) fresco en su memoria, Sung-Joon regresa a Corea, y contacta a Hye Jin para reunirse después de tantos años. Pero en estos 15 años, las cosas han cambiado para ambos: Hye Jin ya no es la belleza que solía ser de pequeña, mucho menos tiene la popularidad de su juventud, y encima de ello está desempleada. Sung Joon, por el contrario, se volvió un hombre guapo y exitoso, aunque frío y exigente. Llegado el día que ambos acordaron para reencontrarse, Hye Jin es incapaz de mostrarse a si misma, pues advierte lo exitoso y guapo en que se convirtió Sung Joon, a diferencia de su cambio menos positivo. Y ante la premura del momento, no tiene mejor idea que enviar a su mejor amiga de la vida (y compañera de habitación), Min Ha-Ri (Go Joon-Hee) a reunirse con Sung Joon, haciéndose pasar por Hye Jin. Y es que Hza Ri es todo lo opuesto a su amiga: alta, esbelta, elegante, exitosa con los hombres, con una carrera, una belleza en todo el sentido de la palabra. Y para Hye Jin, la imagen perfecta para no romper el recuerdo que Sung Joon tenía de su amiga de infancia.

Pero las cosas se complican una vez que Hye Jin es aceptada como interna en una importante revista de modas, y cuando Sung Joon asume como Editor Jefe en la misma revista, y más aún cuando el juego de identidades iniciado por Hye Jin sea continuado por su amiga Ha Ri, con consecuencias insospechadas para todos.   

OPINIÓN PERSONAL: Si debo enumerar lo positivo de este drama, sin duda serán diversidad de aspectos, pese a tener también aspectos negativos (y algunos importantes), serán más los primeros, así que vamos por ellos:

1° Sismance, al fin!!: Y sí, lo primero que me conquistó y maravilló de este drama fue la profunda y bella amistad entre Hye Jin y Ha Ri, una rareza en dramalandia, donde las damiselas suelen tener más enemigas que amigas. Las dos espositas como se llamaban ambas, nos presentaron una amistad idílica, de esa que todas quisiéramos tener alguna vez en la vida: la amiga junto  la que creciste, junto a la que vives, con quien has compartido dolores, tristezas, alegrías y dificultades, quien siempre está ahí, conociéndose la una a la otra como si fueran una madre, simplemente queriéndose. Hye Jin y Ha Ri son LA pareja de amigas que he disfrutado en un drama, porque nunca había visto una amistad de este tipo entre dos mujeres en un drama. Estamos acostumbradas (extrañamente, creo yo), al bromance, esa rareza en que la amistad entre dos hombres limita en lo romántico, pero un sismance, primera vez en dramalandia que veo. Y sabemos que avanzado el drama, las cosas de la vida ocurrirán y pondrán a prueba esta relación casi de hermanas… y eso vaya que duele.

2° Personajes adorables: Todos los personajes, en serio, todos son adorables en este drama: Desde nuestra pequeña protagonista, Hye Jin, con ese estilo tan alborotado y despreocupado del principio, siendo simplemente feliz siempre, siendo trabajadora y a la vez torpe, hasta su esposita, Ha Ri, con todo su glamour lléndose al tacho de la basura una vez llegada a casa, el reportero Kim (Siwon), con su continua faceta de humorista y compañero políticamente incorrecto, y el staff de la revista Most (la pareja Joon Woo y Han Seoul, mi favorita). Y la jefa, Kim Ra Ra, con sus atuendos de diva, absolutamente genial!. Todos los personajes queribles, sea por lo divertidos, por lo inocentes, por lo torpes, por lo sencillos en general.


3° Ausencia de melodramas innecesarios: Bueno, el que Hye Jin pasara medio drama ocultando el hecho de ser ella la amiga de infancia de Sung Joon no cuenta como melodrama, sino como torpeza, así que ello no fue especialmente molesto como suele ocurrir en muchos dramas. Como sería el nivel de sugestión entre el público de que algo malo podía ocurrir que SPOILER------- En algunos foros (coreanos, según leí) se comenzó a especular, cerca de los últimos capítulos del drama, que Hye Jin habría muerto, y se señalaban una serie de “pistas” como prueba de tal teoría. No pasó de ser una teoría infundada, pero da cuenta del temor al fantasma eternamente rondante del melodrama en todo drama que se precie de tal. FIN SPOILER.

4° Ambientación, diseño, vestuario, colores: Tengo una especial fascinación por la moda, por lo que disfruto de las películas, series o libros ambientadas o relacionadas con la moda: El diablo se viste a la moda es mi biblia, aunque creo que fue Yo soy Betty, la fea, la primera vez que rayé en televisión con ese mundillo. Y bueno, The Most, la revista más importante de modas en Corea, en crisis el último tiempo, fue el escenario perfecto para disfrutar del siempre glamoroso (o no tanto para nuestra protagonista) mundo. Disfruté mucho admirando los outfits que tenían en cada capítulo las mujeres del staff de The Most (la rubia y la chica de lentes redondos se vestían a maravilla). No disfruté tanto con los outfits de Ha Ri, porque, en serio…con esas microfaldas yo me podría hacer muñequeras. Hye Jin: pese a todo pronóstico considerando su horrorosa forma de vestir inicial, creo que fue superándose en cada capítulo, y no sé si yo tendré mal gusto o qué, pero me gustaron la mayoría de sus looks (del antes y el después). 

5° Sentido romántico encantador y nostálgico: No sé de que forma explicarlo, pero el drama tuvo una especie de aura que lo hizo especial para mí: esa asuencia de melodramas, de pasiones violentas y negativas le dio un cariz amable, acogedor y cálido. Esos recuerdos que loss protagonistas tenían de su infancia juntos, los momentos en que comenzaron a acercarse, siempre con música de The Carpenters de fondo, fueron encantadores. Un amor algo infantil para muchos, para mi un amor idealizado. Que es un drama, no todo tiene que ser tan obscuro como la vida misma.
Como verán, no destaco entre los puntos fuertes del drama cuestiones más técnicas, como la dirección o el guión, porque la verdad ambos fueron muy normales, sin destacarse demasiado. Ahora, de que tuvo aspectos negativos, los tuvo, aquí alguno de ellos:
1° Falta de profundidad en la historia: sip, porque la mitad del drama se redujo a ver a Ha Ri haciéndose pasar por Hye Jin (a espaldas de ella), y Sung Joon odiando a Jye Jin, y luego enamorándose de ella sin saber quien era. Pero resuelto este conflicto central, nos quedamos sin historia! Y ahí el foco pasa a ser la salvación de The Most, la identidad del escritor superventas mundial Ten, y la identidad del sobrino de la editora jefe. Muy poca historia para los capítulos que se invirtieron en ella.

2° Desequilibrio en el desarrollo de los personajes: Me pasó en la primera parte del drama que sentía como si Ha Ri fuera la protagonista: se desarrolló muho más su relación fmiliar que la de Hye Jin, pese a que hacia la segunda mitad de equilibró la cosa. Lo mismo con Sung Joon y el reportero Kim, jamás supimos mucho de ellos, salvo el evento traumático que vivió el primero y que lo convirtió en aamigo de Hye Jin.

Bueno, creo que esos fueron los puntos débiles más notorios y que me hicieron ruido al menos. Como les dije antes, sin ser un drama perfecto ni mucho menos original, tiene un encanto inexplicable, que lo hace ameno de ver y disfrutar. Porque todos debemos vivir nuestra vida como protagonistas de ella, pese a que parezcamos personajes secundarios en la misma, la enseñanza simple pero sincera que me dejó este drama.
Lo recomiendo? Absolutamente sí!.