viernes, 28 de octubre de 2016

Age of youth: o la juventud como la belle epoque de la vida


Una ligera revisión a las reseñas que he publicado últimamente en el blog me hace tomar consciencia de inmediato que en ocasiones son demasiado parcial hacia los dramas japoneses, y más estricta con los koreanos. No es algo consciente, sino resultado de ciertas preferencias personales que son satisfechas de mejor forma por la forma en que se realizan y desarrollan las historias niponas. El caso es que, para ser justa, reconozco aquí y ahora que hace un tiempo terminé de ver la gran sorpresa que he tenido este año, y que pasa de inmediato al top 3 anual: Age of youth, un drama que todo hacía presagiar que pasaría absolutamente desapercibido –canal de cable (JTBC), elenco relativamente joven y poco conocido, protagonistas femeninas (sin el factor macho alfa dominante), extensión menor a la habitual (sólo 12 capítulos, 12!!!)- pero que terminó siendo, para mi gusto, uno de los mejores del año. Un drama sencillo, sin pretensiones, real, con un sentimiento de calidez humana perceptible desde el capítulo uno, donde la amistad, el amor propio y las decisiones de la vida son las emociones dominantes en nuestras 5 protagonistas, por sobre incluso que el amor romántico; pero donde también  son dominadas por pasiones como la envidia, orgullo, la falta de sinceridad y la tozudez. Es lo propio de la juventud, la bélle epoque de la vida. Se justifican tantas alabanzas? A continuación lo explico.

martes, 25 de octubre de 2016

Recomendando libros: Hacia rutas salvajes, de Jon Krakauer.



Hola hola, ha pasado ya un tiempo desde la última vez que publiqué una reseña literaria, y no ha sido por falta de lecturas precisamente, es más, no puedo evitar presumir  y contarles que este año he leído ya 20 libros, todos los que recordaré en distintos grados de entusiasmo, pero que me han permitido recuperar la capacidad de abstraerme en mundos nuevos y distantes del mundanal ruido (frase robada de la novela de Thomas Hardy) de la cotidianidad, capacidad que sentía casi perdida pero que siento he recuperado. 

martes, 11 de octubre de 2016

Suki na hito ga iru Koto: Un cálido (y muy recomendable) dorama de verano.

Luego de haberlo pospuesto unos cuantos días por razones totalmente irrelevantes, hoy al fin traigo la reseña del último dorama japonés que logré ver en emisión, Sukina Hito ga Iru Koto, nombre que jamás pude aprender ni menos recordar, y que por supuesto debí copias y pegar aquí, y que me hace recordar esa manía –para mal de nosotros, público occidental, pero totalmente comprensible para ellos- que tienen los japoneses por poner nombres eternos a sus mangas, doramas y producciones en general. La traducción al español serían algo así como Una chica y tres encantos así que mejor quedemos con el nombre original jaja.

En fin, hace algunas semanas estoy en una verdadera crisis de dramas, he perdido totalmente el interés por ver nuevos lanzamientos e incluso tengo a medio terminar dramas que me tenían muy entusiasmada (Age of youth y Cinderella). Siento que, tal vez por la época del año, me siento un tanto saturada de ver tantas historias repetidas o semejantes, personajes que parecen calcados, y no mucha novedad, culpa que en gran parte atribuyo a los dramas coreanos, no así con los japoneses, que este año he visto algunos doramas para quitarse el sombrero (Juhan Shuttai, Watashi wo hanasanaide, Kaitou Yamaneko). Y bueno, como el sabio dicho un clavo saca a otro clavo, mi reacción a esta crisis ha sido precisamente aplicar tan sabio dicho: una serie de época saca otro drama: Downtown Abbey y Outlander son las responsables de mis alegrías estas últimas semanas, y es más, debo reconocer que con la segunda estoy en una fase de amor y fanatismo total y absoluto. Pero eso es tema de otra entrada, hoy traigo como les decía la reseña de este dorama japonés que vi en emisión, livianito y sencillo, pero cuyo encanto me hizo añorar el verano y la playa y el calorcito de esa época como nunca. Razones? Ahora les cuento.


martes, 4 de octubre de 2016

W: Original y adrenalínico drama sobre la alternancia entre dos mundos.

Luego de un par de semanas de haber terminado por fin de ver W, ese drama que a mediados de año nos sorprendió a todos con su potencia y originalidad, hoy vengo por fin a reseñarlo. En su momento comenté también aquí en el blog las razones por las que todo el mundo debía ver W, que para ese entonces me tenía loca perdida enamorada, estado que me duró digamos… hasta el capitulo 9 o 10 aproximadamente. Con ello no quiero decir que haya perdido interés en el drama, sino que a partir de este punto, al menos para mi, el desarrollo de la historia se complejizó en exceso, casi un ejercicio de tolerancia y deducciones lógicas para los espectadores, que no siempre están dispuestos a tal esfuerzo por un drama de tv. Pese a este cambio que se produjo en mi corazón relativo al drama, lo cierto es que vale la pena ver esos 16 capítulos, porque W con seguridad se convirtió en uno de los dramas más comentados del año, y al menos en el apartado originalidad saco buenos puntos.

Y por otra parte, me sirvió para acabar con cierto prejuicio que tenía con el protagonista, Lee Jong Suk, a quien hasta ver este drama consideraba sobrevalorado, un actor más bien halagado por su look bien parecido que por su trabajo. Pero viéndolo como Kang Chul, con la intensidad dramática que tuvo en incontables escenas, me quedó clarísimo que el chico tiene talento, más que cualquier actor de su generación tal vez. En fin, me estoy adelantando mucho y la idea es desarrollar más abajo, así que vamos con la reseña!.