martes, 25 de octubre de 2016

Recomendando libros: Hacia rutas salvajes, de Jon Krakauer.



Hola hola, ha pasado ya un tiempo desde la última vez que publiqué una reseña literaria, y no ha sido por falta de lecturas precisamente, es más, no puedo evitar presumir  y contarles que este año he leído ya 20 libros, todos los que recordaré en distintos grados de entusiasmo, pero que me han permitido recuperar la capacidad de abstraerme en mundos nuevos y distantes del mundanal ruido (frase robada de la novela de Thomas Hardy) de la cotidianidad, capacidad que sentía casi perdida pero que siento he recuperado. 



En fin, mis lecturas de este año han sido de lo más variadas (historia novelada, clásicos, ciencia ficción, incluso novela juvenil), pero hoy les hablaré del último libro que terminé, y que me hizo reflexionar bastante: se trata de Hacia rutas salvajes, la crónica periodística de Jon Krakauer sobre el caso de un joven norteamericano que a principios de los 90 despareció de su hogar, para ser encontrado muerto 2 años más tarde en Alaska, luego de un largo viaje de descubrimiento personal por territorio norteamericano. En este libro precisamente se basó la película escrita y dirigida por Sean Penn, la que fue muy aclamada en su momento, y que es probable muchos hayan visto sin saber de la existencia del libro.
En mi caso, vi la película el año pasado en Netflix, y me dejó muy impresionada el saber que se basaba en una historia real. Hace poco tuve la oportunidad de comprar algunos libros que hace tiempo quería tener, y así Hacia rutas salvajes llegó a mi estante, y lo leí en algo así como 2 semanas, con calma y pensando mucho lo que leía. En fin, les dejo la reseña abajo y luego les doy mi opinión.

Reseña: En abril de 1992 un joven de nombre Christopher Johnson McCandless, se internó solo y apenas equipado en el territorio de Alaska. Cuatro meses más tarde, fue encontrado muerto por unos cazadores. Hijo de una familia acomodada de Virginia, dejó su hogar una vez graduado de la Universidad, y emprendió en solitario su rumbo a Alaska, recorriendo para ello una parte del vasto territorio norteamericano. Antes de partir, y sin que su familia ni amigos lo supiera, donó a la caridad 25.000 dólares que tenía ahorrados en un fondo para sus estudios, abandonó su auto y las pocas posesiones que tenía consigo, quemó todo el dinero que había en su billetera, y buscó construir una nueva vida para él, en estricto apego a la naturaleza y dejando atrás el materialismo y superficialidad del mundo en que había vivido hasta entonces. Así, recorrió parte del este y sudeste de Estados Unidos, primero en su coche (abandonado luego en el desierto), luego haciendo autostop, adoptando un nuevo nombre (Alexander Supertramp), integrándose en caravanas, trabajando ocasionalmente, buscando siempre lograr vivir como sus lecturas de Jack London, Tolstoi o Thoreau le habían enseñado que podía y debía vivir el hombre: en contacto con la naturaleza, con lo que ésta le diera. Esta crónica periodística surge a partir de un artículo publicado por Jon Krakauer para la revista Outsider una vez descubierta la muerte del joven. A raíz del gran interés que despertó en los lectores. Krakauer se dispuso a seguir el camino que apenas 2 años antes emprendiera Mc Candless, entrevistando a las personas a quienes conoció, con quienes compartió o trabajó, visitando los lugares en que había estado,  reconstruyendo su vida a partir del relato de su familia, pero también a partir de la lectura de escritos que el joven dejara atrás.   

Comentario Personal:  Como les comentaba al principio, vi la película hace un tiempo y me dejó muy impresionada con la historia de vida de Christopher Mc Candless: en cierta forma, creo que cuando conocemos la historia de alguien que tiene la valentía de renunciar a todo para seguir su sueño, sea cual éste sea, la admiración del arrojo y valentía es lo primera impresión que nos deja. Pero cuando ese sueño consiste en renunciar a la vida en sociedad de la forma en que había sido vivida hasta entonces, la admiración deja paso a la reflexión, a la interrogante de qué tanto estamos nosotros mismos dispuestos a abandonar en busca de consecuencia y felicidad en nuestras vidas. Creo que esta variación de impresiones es lo que me dejó el visionado de la película y luego la lectura del libro. La historia de vida de Mc Candless resulta admirable justamente porque se atrevió a hacer lo que para muchos (me incluyo) resulta sólo una utopía: abandonar las posesiones materiales, la renuncia a vivir sometido a un sistema organizado de sociedad, la búsqueda del contacto y equilibrio con la naturaleza. Ahora bien, ese camino cargado de cierto romanticismo e idealismo, tiene un trasfondo susceptible de todo tipo de interpretaciones, y es precisamente el recorrido que el autor emprende en busca de las razones de Mc Candless para vivir sus últimos días como lo hizo lo que resulta tan atractivo del libro. Sabemos qué hizo Christopher Mc Candless, y ello resulta apasionante, pero no sabemos por qué lo hizo, y ello resulta intrigante. Como el mismo autor lo señalada, el libro no busca entregar respuestas, sino tan sólo aproximarnos a lo que gatilló una decisión tan trascendental en la vida del joven.

A través del relato de sus amigos y familiares, podemos imaginarnos cómo era Christopher, sus ideales y pensamientos más recurrentes, su forma de ser previo al viaje y durante el mismo. Aunque jamás tendremos respuesta certera de lo que pasaba por su mente y su alma, el relato de este libro nos entrega los recursos para construir en nuestra imaginación el retrato de un joven pletórico de vida, de sueños e ideales, pero también de emociones y defectos que hicieron de su existencia, aunque breve, una vida notable por la diversidad de experiencias que tuvo. Tal vez para muchos haya sido un joven ingenuo, arrogante y engreído, para otros un valiente y tremendamente lúcido, pero independientemente de cuál sea la opinión que nos formemos sobre este joven y el viaje que lo llevó a la muerte, es una historia que vale la pena conocer, porque nos lleva a las preguntas tal vez más complicadas en nuestra existencia como individuos: ¿por qué vivir?, ¿qué es la felicidad? ¿Somos necesarios los unos a los otros como individuos? ¿Cuál es el valor de la familia? ¿Qué es vivir en sociedad?. Preguntas todas éstas sobre las que resulta inevitable reflexionar conforme conocemos sobre la vida de este joven, y que nos hacen cuestionarnos nuestras propias convicciones.  

El libro que leí es de Ediciones B (Colecciones Z), y tiene unas 250 páginas. Espero le den una oportunidad!.




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