sábado, 25 de abril de 2015

Hirugao: la infidelidad entre la pasión y el amor.


Terminé hace unos días el último capítulo de “Hirugao”, dorama japonés en emisión el año 2014, y siento la imperiosa necesidad de venir aquí y comentarles todo lo que significó esta historia, por lo tremendamente bien escrita que fue, por la bellísima dirección que tuvo, por sus actuaciones gigantes, pero por sobre todo, por la cantidad de sentimientos y pensamientos que fue capaz de generar gracias a su forma y estructura narrativa. Antes de partir la reseña propiamente tal, quiero compartir con ustedes 2 reflexiones: una casi anecdótica, la otra más de fondo. Lo primero: por favor, jamás de los jamases se dejen engañar por la sinopsis de las páginas en que ven o descargan doramas. Probablemente ya lo sepan y fui yo la incauta… pero me pasó con Hirugao que el año pasado, cuando estuvo en emisión, la quise ver debido a la publicidad que le daban en dramafever, una de las páginas amigas predilectas para ver online. Hasta que leí la sinopsis: “La vida es sencilla para Sasamoto Sawa, una joven dueña de casa, hasta que conoce a una enigmática mujer que la introduce a un nuevo mundo de sofisticación y sexo”. Y no es que yo sea una pacata, pero descrito de esa forma el dorama, me parecía demasiado superficial. Por suerte la semana pasada me crucé con un blog que lo tenía subtitulado completo al español, y luego de leer una muy buena recomendación (www.japonismo.com) me aventuré con ella: la mejor decisión que he tomado hace mucho tiempo en lo que respecta a dramas. Y visto el drama, debo decir que la gente de dramafever estaba más perdida que el Teniente Bello (dicho popular en Chile XD), porque si algo no hay en Hirugao es sofisticación, y si algo carece de su significado natural y obvio para pasar a ser casi algo simbólico, es precisamente el sexo. Hasta aquí mi reflexión anecdótica.

Ahora, lo más profundo: Hirugao se puede traducir al español como “Cara Diurna”, y hace referencia a cierta tendencia observada los últimos años en Japón, de dueñas de casa cuyas vidas son en apariencia comunes y corrientes, conforme a lo esperado de la clase media japonesa pero que esconden relaciones adúlteras cometidas justamente mientras sus maridos se encuentran fuera de casa. Fuerte que exista tal vocablo para definir una forma particular de adulterio, verdad?. Al menos así me lo pareció a mi. Hirugao es eso: un dorama sobre el adulterio visto desde el punto de vista de la mujer, que se enfoca en mostrar ese estado intermedio que surge a partir de la sutil línea divisoria existente entre la vida estable, rutinaria y sencilla y la vida frustrada, vacía y solitaria que puede traer como realidad altera el matrimonio y la maternidad.
A ver, para nadie es un misterio que, independientemente de las diferencias culturales y sociales que puedan existir entre los más disímiles países y naciones del mundo, históricamente se ha considerado a la familia como la base fundamental de la sociedad, y en tal orden de cosas, es precisamente el matrimonio la institución (o contrato, como es definido por ciertas legislaciones) tradicionalmente establecida y aceptada como fundante de la familia. Hoy en día, esta es una realidad obsoleta, pues existen las familias monoparentales, por ejemplo, en que madre o padre soltero forma pese a su estado civil familia, y nadie puede negar dicha realidad. Sin embargo, en sociedades más tradicionales o conservadoras en lo valórico (aunque con ambigüedades evidentes) como es el caso de Japón, aún hoy se considera prácticamente una obligación moral y social que todo hombre y mujer llegado a cierta edad, debe contraer matrimonio en pos de formar su propia familia… y de esta forma contribuir a mantener el orden social, las tradicionales y convenciones sociales históricamente validadas. De ahí que todo atentado hacia la institución sea considerada como desestabilizadora no sólo de la familia misma, sino también de este orden social que se considera regulador necesario de la conducta de sus miembros.

El adulterio es, obviamente, el atentado más grande y evidente hacia el matrimonio, y por repercusión, contra la familia y la sociedad en su conjunto. Creo no exagerar al afirmar esto, pero viendo Hirugao me hizo pensar en toda la cantaleta que les estoy diciendo, pues en este dorama se muestra como es el adulterio (o al menos cierta realidad de éste) en toda su dimensión: partiendo desde la forma en que cada familia se estructura, las necesidades o carencias personales que llevan a alguno de los cónyuges a iniciar una relación adúltera, continuando con las repercusiones que este engaño tiene en la relación de pareja, en el núcleo familiar, así como en la validación y aceptación social de los involucrados. Sí, porque pese al carácter romántico que Hirugao pudo haber dado al tema del adulterio (cosa que tal vez se aprecia en cierta forma, pero no absoluta), opta por el contrario, por mostrar las diversas realidades que dan lugar a éste y a su vez las realidades que éste hace surgir. Y cuando un dorama es capaz de representar un fragmento de realidad, más allá de la mera representación dramática, significa que estamos ante un trabajo excepcional, plagado de simbolismos, pero también de mensajes directos, con personajes complejos, con un guión crudo e inteligente, con una dirección bella y cuidada hasta el mínimo detalle. Hirugao es un dorama que debe ser visto, porque se disfruta, se siente, pero también se piensa y cuestiona. Y sin más preámbulo (siento la lata inicial!) vamos al grano.
Reseña: Sawa Sasamoto (Ueto Aya) es una joven esposa, de 31 años, dueña de casa, casada hace 5 años, sin hijos, cajera a tiempo parcial en un supermercado de su vecindario: lo que se dice una esposa japonesa promedio. Junto a su esposo Shunsuke Sasamoto, empleado de una compañía de muebles, llevan una vida que a ojos de otras personas puede parecer aburrida, pero a los suyos es una vida tranquila y rutinaria, común y corriente… pese a que hace 3 años que no tiene sexo con su marido, para ella ha pasado a ser algo sin importancia. La presencia constante de su suegra interviniendo en los asuntos del matrimonio parecen no afectar demasiado la dócil y frágil existencia de Sawa. Una noche, Sawa observa desde su ventana el incendio de una casa del vecindario: esas llamas despiertan la inquietud en su existencia. Esta inquietud es reafirmada cuando su vida se cruza con la de Rikako Takikawa (Michiko Kichise), una hermosa mujer dueña de casa, madre de 2 hijas, esposa del director de una revista femenina, y quien vive en un vecindario cercano al de Sawa… que por lo demás tiene aventuras amorosas casuales mientras su familia se encuentra fuera de casa. Es tratando de encubrir una de estas relaciones adúlteras que Rikako utiliza a Sawa es beneficio suyo, haciéndola pasar por su amiga, y en tales circunstancias Sawa conoce a Yuichiro Kitano (Takumi Saito), un profesor de biología de secundaria, que se siente fracasado tanto profesional como personalmente: lo primero porque no logra el respeto ni atención de sus alumnos, lo segundo, porque debió abandonar su gran pasión, la investigación, para dedicarse a la enseñanza, al contrario de su esposa, quien ha logrado desarrollarse en ese ámbito, logrando ser más exitosa de lo que él podría llegar a ser alguna vez como profesor. En otras palabras, Yuichiro se siente frustrado.

Cuando Sawa y Yuichiro se conozcan, una comprensión mutua surgirá de inmediato entre ellos, comprensión que luego mutará en atracción y finalmente los llevará a lo impensado para ambos: iniciar una relación adúltera. Rikako, por su parte, pese a sus numerosas conquistas amorosas de ocasión, cree reconocer en Kasuki Kitamura (Osamu Kato) al hombre que más ha deseado tener… aún cuando éste sea un artista de segunda categoría que trabaja para su marido. Ella hará todo lo posible porque Kasuki ceda ante su atracción. Ambas mujeres se verán arrastradas por las consecuencias de lo que en un principio era un juego, y alterará el aparentemente perfecto mundo que cada una de ellas había logrado construir.

Personajes Principales:

Sawa Sasamoto (Ueto Aya): Una de las dos protagonistas mujeres, y quien además es narradora en ciertos pasajes del dorama. Sawa es una mujer común, de 31 años, resignada al curso que ha tomado su vida: vive con su marido, pero prácticamente no hacen vida de pareja. Trabaja a tiempo parcial, no tiene amigos, probablemente por causa de una personalidad retraída y muy insegura, la misma que la hace soportar las intromisiones de su suegra en su matrimonio, que la recrimina porque aún no ha tenido un hijo. Para Sawa, una aventura amorosa es un sucio y egoísta acto de pasión, desprecia la debilidad de las mujeres que caen ante ella. Una vez que conoce a Rikako, su vida cambia completamente, primero ante la visión de la libertad con que Rikako logra manejar la suya pese a estar casada y teniendo hijos, esa visión de la libertad la hacen comenzar a cuestionar su propia posición en su matrimonio, siempre sometida a los caprichos y manías de su esposo. Esta forma en que Sawa abre los ojos ante nuevas realidades y posibilidades en su vida, la harán comprender que nada es imposible, ni siquiera enamorarse de otro hombre, también casado. Pero, esta aventura traerá consecuencias insospechadas para todos los involucrados.

Sawa Sasamoto es LA protagonista de Hirugao. Pese a que comparte los créditos con Rikako, es a través de los ojos de Sawa que observamos todo el proceso previo, durante y posterior a la infidelidad. Una mujer compleja, porque tan simple como parece al principio, el aventurarse en el camino de la infidelidad la hacen descubrir sentimientos y pensamientos que jamás hubiera esperado tener. Gran interpretación de Ueto Aya, transmitió a la perfección la complejidad del personaje, con toda la carga emotiva que éste posee.

Rikako Takikawa (Michiko Kichise): La esposa modelo, madre ejemplar… y mujer en busca de la pasión que necesita su vida. Rikako lo tiene todo materialmente, afectivamente tampoco tiene carencias en su familia,  pero no se conforma con ello, pues como expresamente le deja en claro a Sawa, para ella una aventura no es más que un juego de una ama de casa frustrada sexualmente. Rikako quiere emoción en ssu vida, y para ello recurre a amantes pasajeros, ocasionales, con quienes no quiere tener otra relación que una puramemte sexual. Sin embargo, cuando conozca a Osamu Kato, un pintor aficionado, empleado de su esposo, y el único hombre que se ha resistido a su atractivo, será para ella un desafío conquistarlo, más aún cuando sea consciente que está enamorada por primera vez en su vida. Arriesgará toda su vida por ese primer amor?.
Otro gran personaje: Si Sawa es un personaje complejo por la variedad de cambios que experimenta su vida a partir de las decisiones que va tomando, Rikako, por el contrario, es sencilla por la simple razón de que se segura de sí misma, y conoce a la perfección sus sentimientos y pensamientos. Rikako puede parecer fría, pero es iniciando su infidelidad con Osamu que descubre algo más que la simple necesidad sexual por la que solía buscar amantes, y es la necesidad de amar y ser amada y respetada, y no tratada como un objeto ni despreciada como le ocurría con su marido. Otra actuación impecable de mano de Michiko Kichise.

Comentario Personal: Otro gran dorama japonés que entra en la categoría de indispensable. Es una historia que sorprende por diversos motivos: en primer lugar por tocar tan abiertamente un tema casi tabú en la sociedad japonesa como es el adulterio, porque en Hirugao se muestra el adulterio tal como es: con sus engaños, mentiras, confusiones de sentimientos, con toda su carga pasional y emocional. Aquí cada uno de los protagonistas engaña a alguien: Sawa y Rikako a sus respectivos esposo, el Profesor Kitano a su esposa, Osamu a sus convicciones. Pero la gracia que tiene es que justamente por mostrar cierta realidad, porque no hay un juzgamiento preconcebido a la moralidad o corrección del acto de ser infiel: éste se muestra simplemente como una posibilidad en la vida de ciertas personas, quienes por diversas razones y pese a todos los riesgos, escogen tomarla. En los casos de Sawa y Rikako, las motivaciones de una y otra son tan diversas como diversas son sus personalidades: Sawa sólo necesitaba compañía, alguien que la ayudara a salir de la burbuja de soledad en que estaba sumida en su matrimonio, alguien quien pusiera atención a cuando ella hablaba. Rikako, por su parte, necesitaba a alguien que diera emoción a su vida, que la hiciera sentir y experimentar todo el placer del que carecía vida como esposa.
 Diferentes son, también, las visiones que cada una de ellas tiene de sus propias infidelidades: Para Sawa, ambas son iguales: mujeres que deberían ser despreciadas por sus superficiales actos de egoísmo. Para Rikako, en cambio, es claro que el amor hace a una mujer más bella, pero una aventura hace a una esposa más fuerte. La historia, como decía antes, está centrada en estas mujeres, y es narrada también desde los ojos de estas mujeres, de hecho, el comportamiento y los pensamientos masculinos de los personajes resultan casi un misterio… e inexplicables a veces. El dorama, pese a la temática casi tabú que trata, no es un melodrama, pero sí tiene durante sus 11 capítulos una sensación generalizada de tristeza, infelicidad, esperanza, ensoñación,  pasión…

La historia ya es atractiva, pero teniendo un guión superlativo ya es un regalo aún mayor: cada diálogo, cada pensamiento y cada vinculación entre los personajes tiene un desarrollo y profundidad que hacen querer revivirlo al segundo de haberlo escuchado (o leído). El guión por lo demás, se encarga de adoptar un elemento casi como fetiche y simbólico de las infidelidades de estos personajes: el fuego. En diversas partes del dorama hay referencias a él, y son de una lucidez brillante. Por otra parte, las posturas  y discursos que los distintos personajes adoptan en torno a su infidelidad, hacen pensar y dar vueltas una y otra vez a las propias convicciones y pensamientos que uno como espectador pueda tener. El dolor, la mentira, el daño a todos los involucrados están presentes constantemente, provocando además la angustia por saber de qué forma se desarrollará todo... y si ello podría llevar a la destrucción de las vidas de los involucrados. 

Para terminar, decir que la dirección fue preciosa: Hirugao produce la sensación de estar viendo un dorama viejo, no sé, de 10 años atrás, por lo opacos que son los fotogramas, por la oscuridad en que están sumidos los personajes en los pasajes claves de la historia, por la correctísima semejanza que guardan las distintas etapas de la relación estos personajes con los ambientes en que se encuentran. En fin, cuidado hasta en el más mínimo detalle, y eso se agradece. Si tuviera que pensar en lo negativo, serían cuestiones muy puntuales: ncontré muy molesto el personaje de ex amante resentido de Rikako (siento que no encajaba en la historia), y el personaje de la suegra de Sawa, un poco sobreactuado a veces. Más allá de eso, no tengo mucho por decir. Un dorama, en definitiva que me impactó y emocionó e hizo cuestionarme cosas, como con pocos suele ocurrir, inteligente, emotivo y efectivo. 

Algunos Datos:
  • Fue transmitido en Japón entre julio y septiembre de 2014 por Fuji TV, teniendo un promedio de rating de 13,9% (considerado alto).
  • Su guionista es Yumiko Inoue, escritura de multitud de doramas, entre loss cuales se encuentra otro que trata tema polémico: 14 sai no haha, o Una madre de 14 años.
  • El título Hirugao es derivado de una relativamente nueva expression japonesa  "Heijitsu Hirugao Tsuma", la cual se refiere a amas de casa teniendo aventuras en las tardes, mientras sus esposos están trabajadno. Dicha expression es derivada, a su vez, del clásico film francés “Belle de Jour” dirigido por Luis Buñuel.  
  • Algunas frases notables del dorama: 
  1. “Tener una aventura es como estar en un barco sacudido por las olas en una tormenta. Un barco que nunca verá el puerto”. 
  2. “Los hombres son injustos. Siempre tocan a la puerta pero nunca la abren... es la mujer quien debe abrirla y decir: ¡estoy aquí! especialmente una puerta prohibida”.

Bien, qué les parece la historia?, les ha picado la curiosidad? Espero que sí, porque este dorama vale cada uno de sus 11 capítulos en oro.

martes, 7 de abril de 2015

Tokyo Bandwagon: Es el amor, o la alegría por la vida.

Continuando con la seguidilla de reseñas de doramas japoneses que he publicado las últimas semanas, hoy tengo el gusto de traer el último de ellos cuyo visionado he terminado, Tokyo Bandwagon. Bueno, habrán leído ya de esta pequeña joyita gracias a la recomendación que nuestra querida Su hizo en su blog hace algún tiempo, y que pueden ver aquí, y debo decir que estoy eternamente agradecida con Su por esta recomendación, porque vaya que disfruté este drama!. Es que en tiempos convulsionados y agitados como los que vivimos, siempre es necesario un respiro, un espacio que nos permita recordar las cosas buenas que nos da la vida y aceptarlas con alegría, pese a todas las dificultades que enfrentamos… y Tokyo Bandwagon es justamente una historia que nos hace recordar eso, a través de sus 10 capítulos no estamos sino ante una enseñanza sencilla, honesta y sin pretensiones de que la vida debe ser vivida con alegría. 

RESEÑA: Basado en la novela Tokyo Bandwagon, escrito por Shouji Yukiya y publicada por primera vez el 2006, Tokyo Badwagon es un dorama centrado en la familia Hotta, compuesta por miembros de cuatro generaciones, quienes conviven y regentan una librería de libros usados que funciona además como cafetería, todo esto en el barrio antiguo de Tokyo. La familia está compuesta por Kanichi Hotta, el librero y abuelo de esta gran familia, quien enviudó hace algunos años, su hijo Ganato, un famoso rockero con espíritu aún joven y quien vive a su ritmo, apareciendo y desapareciendo cada cierto tiempo de su hogar, los 3 hijos de Ganato: Kon, un aspirante a escritor que a su vez también dirige la cafetería, casado con Ami y padres ambos del pequeño Kento de 5 años; Aiko, quien es artista pero se dedica a atender la cafetería familiar junto a Ami, y madre soltera además de la pequeña Kayo, de 9 años. Finalmente, el hijo menor, Ao, un joven de 26 años que trabaja como guía turístico independiente, de espíritu melancólico y sincero, pese a lo cual tiene fama de mujeriego.

Nuestra historia parte cuando Ao conoce a la joven Suzumi Makino, en forma accidentada, desencadenándose así el posterior encuentro de ambos en la Librería de la familia Hotta. Este lugar será testigo y escenario de diversos casos y misterios de la propia familia, vecinos, clientes de la librería o amigos, que serán resueltos de alguna u otra forma por este particular clan: ya sea mediante el consejo, mediante intervenciones encubiertas, mediante el poder de la palabra o los sentimientos, todo ello bajo la colaboración o guía de los distintos miembros de esta gran familia, y siempre bajo la consigna de vida inculcada por Ganato: Love da ne, o lo que es lo mismo, Es el amor.

PERSONAJES: No puedo decir que me referiré a los personajes principales, porque la verdad este es un dorama un poco coral, es decir, confluuyen diversas historias protagonizadas por diversos personajes con igual importancia. En tal sentido, lo único claro es que la familia Hotta es la gran protagonista de este dorama, y cada uno de sus miembros tiene su lugar, el desarrollo de su propia historia o bien su intervención en resolver los conflictos que les afectan de algún modo. Pese a ello, aquí un pequeño resumen de 3 de estos estos entrañables personajes, en quienes recae un poco más el peso de la historia:
Ao Hotta (Kamenashi Kazuya): Como dije antes, el hijo menor de Ganato, joven de 26 años, mujeriego, pero necesitado de amor. Mantiene una relación de amor-odio con su padre, Ganato, debido a un secreto familiar que lo angustia. Esto mismo ha causado que sea incapaz de leer, y por ende, de hacerse cargo de la Librería familiar como fue su deseo años atrás. Trabaja ocasionalmente como guía turístico, y ssu vida comienza lentamente a cambiar cuando conoce a Suzumi. Oh, Kamenazi Kazuya... dónde estabas que no te concía hasta ahora? mejor dicho, en qué estaba yo. Este actor es originalmente un idol mega popular, miembro de Kat-Tun, uno de los idol group top de Japón. Pero lo idol no afecta en nada la gran capacidad actoral que tiene: carisma y ángel tiene de sobra.

Suzumi Makino (Mikako Tabe): Una joven estudiante universitaria de literatura Japonesa, hija única, sólo tiene a su padre al inicio de la historia. Conoce a Ao de forma accidentada, pese a lo cual vuelven a reencontrarse en circusntancias más extrañas aún. Ella ama los libros antiguos, y su sueño siempre ha sido tener una familia grande, por lo que al conocer a la familia Hotta, de inmediato encuentra la forma de integrarse a ellos… a pesar de Ao. Sin embargo, Suzumi también guarda un secreto, vinculado con esta familia. Esta joven actriz ya es una veterana por la cantidad de trabajos que tiene a su haber. Pese a que su personaje no es muy complejo (en general, como todos los de este dorama) consigue hacerse querible al mismo tiempo que creíble es su actuación. Muy bien en su papel. 


Ganato Hotta (Koji Tamaki): El gran personaje de la historia, para mi gusto. Este rockero disoluto, que ama la vida libre, sin ataduras, que disfruta y ama la música como a la vida misma, es el gran conciliador de esta familia, la voz de la consciencia de todos, logrando conciliar ambos caracteres, el liberal y el reflexivo, mediante sus juicios certeros y honestos. Es justamente uya la frase Es el amor!, con ella trata siempre de dar luz sobre resolver los conflictos que ensombrecen de alguna forma la vida de quienes lo rodean. Para él, no hay distinción entre familia, amigos, conocidos o clientes: todos son seres humanos que necesitan del amor para bien vivir. Mi personaje favorito del dorama.

Como ya comenté, cada personaje tiene su nivel de protagonismo en una u otra parte del dorama, por ello no sería justo decir que los que comenté son los protagonistas absolutos. En general, todos los personajes, sobretodo los que conforman la familia Hotta, están armados cuidadosamente, cada uno con su pequeña historia por ser contada, pero cada uno con sus propios temores, alegrías, tristezas, secretos y aventuras. Incluso los integrantes más pequeños de la familia, Kento y Kayo, tienen algo que decir, o los mismos clientes de la Librería, como Madoka- san y Fujishima, ambos enamorados de Aiko, y cada uno con su propia historia a ser contada.

COMENTARIO PERSONAL: Habrá dorama más sencillo, humilde que éste en su premisa argumental, pero que sea tan efectivo en transmitir su mensaje? Lo dudo, y ese creo que es el motivo de que uno le tome cariño a este dorama. Una historia sin pretensiones, sencilla, centrada en una familia común, como la que cualquiera de nosotros puede tener, en la que hay secretos, pequeñas rencillas, pero también momentos de alegría y regocijo, unidos siempre por el amor. Creo que cualquiera que vea este drama, percibirá desde el capítulo 1 que la historia no es tanto acerca de la familia Hotta, sino de cómo la familia Hotta logra dejar huella en la vida de quienes se cruzan en su camino… o que entran bajo el techo del Tokyo Bandwagon. Cada una de las historias, pequeñas historias que vemos desarrollarse en el dorama son ejemplo de las dificultades de la vida, a veces experiencias inevitables que la hacen imperfecta y que nos recuerdan que la vida perfecta no existe, pero que en toda su imperfección se puede siempre ser feliz… mientras haya amor. Todo está supeditado al amor, y mientras éste se encuentre presente, no importa qué, se puede vivir la vida con alegría. Al menos esa es la interpretación que yo sentí con esta historia.

Un dorama pausado, sereno, reflexivo, tranquilo en sus planteamientos, con personajes maduros y honestos, lo mejor que uno puede esperar de un drama!. Las actuaciones todas muy destacadas, no hay punto bajo. Otra particularidad que agrega valor es el ingenioso uso de la narración en ciertos pasajes del dorama, que nos transporta cual si estuviéramos leyendo un cuento y anticipamos lo que ocurrirá más adelante. Tokyo Bandwagon es un dorama que se puede disfrutar de tantas formas distintas: al ver a esa gran familia reunida cada día a la mesa, comiendo, riendo, discutiendo, o simplemente compartiendo; al ver el día a día, el quehacer o contemplar que permite el estar bajo el techo del Tokyo Bandwagon; al oír esas conversas tan simples pero cargadas de significado, en las que uno muchas veces ve reflejados ciertos pasajes de su propia vida.  El valor de la familia, el sentido de unidad, de clan... algo en lo que todos nos podemos ver reflejados.     


DATOS:
  • El dorama consta de 10 capítulos, de 45 minutos cada uno. Fue transmitido por NTV durante el 2013.
  • El actor que interpreta a Ganato es efectivamente, un famoso rockero de Japón, miembro de la banda “Anzen Chitai”. Con este dorama regresó a la tv luego de 8 años alejado de ella.
  • La hermosa canción de apertura del dorama, Sayonara Arigatou fue escrita y compuesta por Tamaki Koji, e interpretada por él y Kamenazi Kazuya, es decir, por Ganato y Ao Hotta. Para estos efectos, ambos formaron una sub unidad llamada “Hottake Band”, y la canción fue lanzada al mercado como un single, con gran éxito.  Les dejo una presentación en vivo para que sigan disfrutando.


        Y bien, alguien más siguió la recomendación de Su y está disfrutando este dorama?. Por mi parte, ha despertado nuevamente en mí los deseos por conocer Japón alguna vez, recorrer esas hermosas calles del Tokyo antiguo, o bien caminar por las calles de Kyoto... el efecto post Tokyo- Bandwagon. No lo dejen pasar, porque es una alegría constante el sólo verlo. Nos leemos!!.