domingo, 25 de octubre de 2015

Recomendando libros: Seda, una sutil poesía.


Saludos, queridos lectores! Hace un tiempo ya que no he reseñado ningún libro en el blog, y no se crean que ha sido porque no he leído (creo haber superado mi mala racha del año pasado), ni tampoco porque los que he leído me hayan sido indiferentes, sino más bien porque en general tuve bien botado este pequeño sitio el último tiempo. Pero bueno, ya de regreso, les hago un pequeño resumen de lo que ha sido mi actividad  lectora el último tiempo:

*No sé a raíz de qué, pero en algún momento me di cuenta que, sin razón alguna, jamás había leído clásicos de la literatura, que en teoría debieron formar parte del curriculum de mi enseñanza escolar, pero jamás lo incluyeron. Se trata de 3 obras icónicas de la literatura de ciencia ficción, y en particular de eso que se dio en llamar representación del “futuro distópico”, hablo de Fahrenheit 452 (Ray Bradbury), Un mundo feliz (Aldous Huxley), y 1984 (George Orwell). Logré leer los dos primeros, Fahrenheit casi me vuela la cabeza, en serio, qué pedazo de libro… decir impactada es poco con todo lo que me produjo ese tremendo libro. Luego fui por Un mundo Feliz, que pese a mi esfuerzo, no logró conquistarme del todo… se me hizo pesada la lectura y poco fluido el relato. 1984 lo tengo pendiente, está dentro de mis obligados de aquí a fin de año (de hecho, estoy buscando una edición decente buena bonita y barata para comprarlo).

* Bueno, aparte de esos dos clásicos, leí Ser Niño huacho en la historia de Chile, un pequeño libro-ensayo del gran historiador chileno Gabriel Salazar… y tremendo! Para la gente vinculada con el mundo de las ciencias sociales, es un obligado, por su crudeza, pero también fino retrato de la identidad nacional.

* Hace poquito terminé, además, “Pasión India” novela del bestseller español Javier Marías, sobre la vida de una bailarina española de fines del siglo XIX que se convierte en la princesa de un estado indio, al casarse con un rajá de ese país. Novela que no le recomiendo a nadie, sorry not sorry. Y es que son casi 450 páginas en las que hay descripción y más descripción de escenarios (Bellísimos, por cierto, muy bien logrados), sin ahondar lo más mínimo en la construcción de los personajes o interacción entre ellos, o sin siquiera darle un sustento histórico más profundo (ya que se dice llamar novela basada en la historia de), la vuelven monótona.  

Y llegué luego de ello a esta pequeña joyita: Seda, de Alessandro Baricco, libro que hace algunos años que vengo viendo siempre en los escaparates de librerías, y recomendado en todas partes. Me animé a leerlo porque se lo compré a precio oferta a mi dealer de libros, y qué buena inversión!. Me siento culpable de hecho, de no haberlo leído antes, porque es un libro que atrapa, literalmente: lo comencé un sábado a medianoche, estuve hasta las tantas de la madrugada, me dormí porque mis horarios de abuelita me lo exijen, y la mañana siguiente desperté y lo terminé. Y lo amé.

Ahora, de qué trata la historia?, pues la contraportada lo explica mejor que yo: “Esta no es una novela. Y tampoco un cuento. Esta es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo, y termina con un lago, que está allí, en un día de viento. El hombre se llama Hervé Jancour. El lago no se sabe”.

Seda cuenta la historia… no, más bien cuenta una parte de la historia de vida de un comerciante francés de 32 años, Hervé Jancour, en alguna región de la Francia meridional de 1861 “Flaubert estaba escribiendo Salambó, la iluminación eléctrica era todavía una hipótesis, y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra de la cual no vería el fin”. Jancour vivía en Lavidellieu, su mujer se llamaba Helene, no tenían hijos, y él se dedicaba a la compra y venta de gusanos de seda. Y es en medio de una grave crisis que atraviesa dicho negocio (al que se dedicaba la casi totalidad de su pueblo), producto de la contaminación de los huevos de gusano comerciados desde Europa, que Hervé Jancour es mandatado para atravesar medio mundo hasta el Japón imperial, completamente hermético y cerradas sus fronteras a los extranjeros, a fin de adquirir, mediante contrabando, las tan valiosas larvas. Y así llega a conocer a un señor feudal japonés, y el mundo en que éste vive se cruza en el curso sereno y constante de su vida.

No puedo contar más de esta historia, porque, como bien se señala en el propio libro, no es una novela, ni un cuento, sino una historia, que no es propiamente de amor, pero en la que el amor se hace presente… o algo parecido al amor, la pasión, o la ausencia de ella, pero sobretodo, la añoranza. Seda es una historia muy peculiar: porque sí, es una parte de una historia, pero no está contada como se cuentan la mayoría de las historias: más parece que estuviéramos leyendo un poema (japonés, por supuesto) a una historia, porque es claro que en esta historia, antes que los personajes, los escenarios, y las situaciones, lo que importa es contar las emociones, las sensaciones y deseos. Porque si hay algo que Seda retrata a la perfección, es la soledad, el silencio, la enigmática simbología de la naturaleza, y la pequeñez humana.  


Seda se debe leer y disfrutar a la vez, analizando cada palabra, cada oración, porque en ellas encontramos mucho más de lo que explícitamente nos narra esta historia. Creo que es, con justicia, una obra tan bien valorada el último tiempo, porque desafía las formas, lo tradicional en la narrativa de ficción. Es, por lo demás, una obra breve (125 páginas en edición Editorial Norma, que es la que yo tengo), que da gusto leer, hace reflexionar y analizar cada capítulo, y queda una agradable sensación el leerlo. No conocía para nada a este autor (italiano, 1958), pero esta pequeña joyita me hace querer leer algún otro trabajo suyo.

Finalmente, les dejo por aquí este corto fragmento que encontré en youtube, para que se hagan una idea.  


Y bien, hasta aquí dejo esta breve reseña, quedan más que recomendados (y obligados) en leer esta joya. No se arrepentirán, se los aseguro!. Espero que si alguien lo leyó o leerá, dejen por aquí sus impresiones!. Hasta la próxima reseña!.  

martes, 20 de octubre de 2015

The time we were in love: cálido drama entre la amistad y el amor.

Hola gente querida! Ha sido un tiempo considerable desde la última entrada que publiqué, y no intentaré dar excusas en vano, porque la verdad no las tengo. Estuve un período sin ganas de escribir y, en ese estado, no me parece justo con mis lectores (ay que pretencioso suena eso :P) escribir “por obligación” algo sin sentimiento para mí. Porque bueno, creo tanto en la capacidad de transmitir de las letras, que estoy segura ellas pueden decir mucho de nuestro estado anímico.

En fin, sin más preámbulo, vamos a lo que nos convoca!. Terminé de ver hace ya varias semanas un drama que, previo a su emisión, generó altísimas expectativas, las que al parecer no se pudieron cumplir durante la emisión del mismo, al menos para el público coreano (pensando que tuvo rátings bajísimos). Hablo de “The time that i loved you”, drama del que ya en su momento comenté algunas razones de por qué me tenía encantada… razones que para mi gusto se mantuvieron en su mayoría hasta el fin. Porque sí, soy de la gran minoría que terminó este drama con una gran sonrisa en el rostro, feliz de lo que había visto, conforme con la calma, simpleza y hasta liviandad con que se desarrolló la historia. Así que si me preguntan de sopetón si recomiendan ver este drama, mi respuesta indiscutida es sí!. Porque no siempre necesitamos tener ante nuestros ojos historias increíbles (por lo inverosímiles, no por lo espectacular), secretos que cambian el rumbo de vidas, personajes caricaturescos, o laberintos sin fin para disfrutar un buen drama. A veces basta una historia sencilla, con personajes sencillos, y sin ambiciones desmedidas. Una historia tan sencilla como la de dos mejores amigos de toda la vida, que de pronto pueden amarse, y del largo camino que los lleva a ese estado. Y bueno, dicho lo anterior, vamos con la reseña!.

RESEÑA: Oh Ha-Na (Ha Ji-Won) y Choi Won (Lee Jin-Wook) son dos amigos de 34 años de edad, cuya Amistad se ha extendido por 17 años, desde que estudiaban la secundaria. Oh Ha-Na  es gerente en una gran compañía de diseño de calzado, independiente, con una honesta y confiada personalidad. Choi Won trabaja como asistente de vuelo para una aerolínea, y pese a que su vida diaria consiste en desplazarse en avión, cada vez que pisa tierra llega hasta su gran amiga y confidente Ha Na. Ambos se han apoyado mutuamente cada vez que han estado en problemas, o han sufrido de cualquier forma, de modo que han llegado a conocerse tan bien como lo haría una pareja de casados. Sólo que ellos no lo son. Cha Seo-Hoo (Yoon Gyun-Sang) es un pianist de renombre, que reaparece en la vida de nuestros protagonistas inesperadamente, trastocando la vida de ambos, especialmente la de Ha Na, enfrentándolos a decisiones que no había sido necesario realizar antes. Por su parte, Lee So-Eun (Choo Soo-Hyun) es una asistente de cabina novata en la aerolínea de Won, de quien de inmediato se siente atraída. Así la vida de esta pareja de mejores amigos por 17 años, se verá lentamente alterada, llevándolos (o no) al camino que transita entre la amistad y el amor entre un hombre y una mujer.  

Personajes principales: Oh Ha Na: Una mujer protagonista que rara vez vemos en dramalandia: segura, independiente (pese a vivir con sus padres), exitosa (aunque con fracasos en el trabajo, como todos), y con una familia no disfuncional. Ha Na ha pasado por distintas relaciones amorosas a lo largo de su vida, la más reciente de ellas la dejó malherida en su orgullo y confianza. Pese a ello, siempre se levanta, y con el fiel y constante apoyo de Choi Won logra salir adelante… aunque no es el norte que guía su vida, aún se pregunta cómo sabrá cuál es su verdadero amor. El regreso en su vida de Cha Seo Hoo, pianista quien fuera su novio años atrás, hará que deba replantearse diversas decisiones… más aún cuando esto la ponga en conflicto con Choi Won.

Ya lo dije en su minuto: me encantó el personaje de Ha Na: porque es una mujer moderna, con defectos y muchas virtudes, porque tiene una vida construida por si misma y no dependiente de alguien más, porque ama su trabajo, es apasionado por lo que hace, tiene pasatiempos (novedad!) y amistades. Y tiene una habitación de ensueño (lo tenía que decir!). Y bueno, Ha Na tiene desafíos laborales, metas en la vida, y no toda su vida gira en torno al amor, aunque es un factor importante, y en torno a él se desarrolla el drama.

Choi Won: Si Ha Na me gusta por ser real (ok, salvo en su belleza, cantidades ingentes de ropa y zapatos y accesorios de diseñador), Choi Won me gustó por lo idealizado que es el personaje. Así es: reúne en sí las mejores cualidades esperadas en el hombre perfecto: es guapo (hace falta decirlo?), responsable y trabajador (tanto que abandonó su sueño por un trabajo estable), buen amigo, buen vecino, buen compañero de trabajo… y amante fiel. De otra forma, cómo comprender que haya estado enamorado de Ha Na desde hace 17 años, y aún sea capaz de permanecer al margen, velando por la felicidad de ella?. Un hombre así sólo puede existir en nuestros sueños, temo.

Choi Won me gustó como personaje, pero no me fascinó al nivel de Ha Na. Y es que en muchos segmentos del drama me frustró un poco o sacó de quicio esa eterna calma y compostura que tenía. Como que me daban ganas de darle una sacudida y decirle reacciona, hombre por Dios!. Pero supongo que eso es consecuencia de una personalidad tan perfecta como la suya. Por lo demás, amé la intensidad y sinceridad de su amor. No diré como se desarrolla para no spoilear, pero es algo bello.

Opinión Personal: Como decía al principio, The time… fue un drama que me dejó con un muy buen sabor de boca. No es una historia vertiginosa, adictiva, intensa, ni tan siquiera atrapante… es más bien sencilla en su argumento, pausada en su desarrollo y sutil en sus emociones. La historia es muy sencilla, los personajes en general son bien desarrollados aunque no muy profundos, las interacciones entre ellos son bellas, divertidas, o enternecedoras, las hay para todos los gustos. La química entre Ha Na y Choi Won fue perfecta, aunque idealizada, por su puesto. Porque díganme dónde existe ese amigo que conoce al detalle cada uno de los gustos, manías, sueños y secretos del otro. Así es la relación entre nuestros protagonistas. Y uno de los grandes aciertos del drama, fueron los continuos flashbacks que alternadamente tenían alguno de los protas, recordando momento juntos vividos en su juventud, y que nos dieron buenas pistas sobre ciertas decisiones que tomaron en sus vidas.

Algo que me preocupaba al principio del drama era si iban a darse esos triángulos amorosos tan molestos que todo drama que se precie de tal incluye. Aquí, pese a que había una tercera en discordia (a la que odié profundamente al principio por parecerme mojigata, para luego serme indiferente porque me di cuenta que sólo es pésima actriz) que parecía completar el cuadrado amoroso, pues la verdad no llegó a tener mayor peso en la historia. Disntinta es la historia con el segundo en discordia de Ha Na: el pianista estrella que regresa a su vida, y que remece el mundo que ella había construido los últimos 3 años. Sobre este personaje… pues temo decir que, pese a su importancia en el papel, jamás conseguí verlo realmente como un posible amor para Ha Na. Es que era cuestión de química: simplemente no la veía entre ellos.
Pensando en otro aspecto negativo que me molestaba mucho del drama… la edición, sobretodo de la segunda mitad en adelante. Había escenas que no tenían lógica alguna! O en las que no había correlato lógico o temporal con la escena que le precedía. Eso fue netamente un tema de edición, estoy segura, que resulta algo molesto si es que eres de las personas que, como yo, no puede adelantar un drama, y necesita leer cada palabra dicha por los personajes.

Parece que estoy destacando sólo lo negativo, así que regreso a lo positivo! Jejeje La pareja de la prima de Choi Won, en sus 40 y fanática de Mblaq, qué personaje más divertido! Y luego en su relación con el maestro pianista, ambos se me hicieron ridículamente adorables. La parejita joven, entre el hermano cesante de Ha Na y la compañera de trabajo de ella, tierna!.  La familia de Ha Na en su conjunto, hermosa!. Creo que lo he repetido mucho, pero… me encantó el clóset de Ha Na! Jajaja todos y cada uno de sus outfits son una maravilla. Lo guapo que está Lee Jin Wook es para babear todo el drama, así que cuidado!.

En resumen, un drama sencillo, pausado (lento para algunos), no muy profundo, pero bellamente ejecutado y actuado, cálido y enternecedor.  Ideal para esas tardes de relajo en que no quieres emocionarte mucho, ni hacer funcionar mucho la motoneurona, sino tan sólo sonreír y sentir un calorcillo en el corazón. Alguien más lo vió? Qué les pareció a ustedes?. Nos leemos!.