viernes, 21 de marzo de 2014

Nodame Cantabile, o una locura musical

Bien, ya que la mayoría de entradas que he publicado han estado dedicadas a libros, me decidí comentarles un dorama (serie japonesa), que debe haber sido la tercera o cuarta que vi de este tipo. Para quienes son seguidores o están habituados a las series asiáticas, el nombre de esta serie debe decirles mucho, pues Nodame Cantabile es una de las historias más populares y exitosas que se han producido en Japón, y aun auténtico referente entre las producciones televisivas de ese país. Para quienes no saben de qué les estoy hablando, sigan leyendo porque es de las historias que vale la pena conocer. 

Nodame Cantabile está basado en el manga del mismo nombre, que fuera publicado en Japón entre los años 2001 y 2009 en la revista Kiss, y contando con un total de 23 volúmenes. El manga se hizo muy popular, lo que motivó su adaptación el año 2006 a un dorama de 11 capítulos, el que fue transmitido por la cadena de televisión Fuji TV, y posteriormente también se produjeron 2 especiales y una película, continuando la historia. 


Reseña: 

Y nos vamos a la historia. Nodame Cantabile está ambientada en la Academia de Música Momogaoka, siendo sus personajes principales Megumi Noda y Shinichi Chiaki: la primera, una pianista extremadamente talentosa, que puede tocar las obras musicales más complejas con sólo oírlas, pero que carece completamente de disciplina musical y constancia: no puede leer partituras, toca a su manera, saltando notas e improvisando. Súmenle a eso que nuestra protagonista es desordenada hasta el hartazgo en su vida diaria, odia la limpieza y es incapaz de susbsistir si no es pidiendo la ayuda de sus amigos . Por otra parte, tenemos a Shinichi Chiaki, quien es el opuesto perfecto de Megumi: el estudiante más destacado y talentoso de la Academia, pianista virtuoso, aunque su más grane deseo siempre ha sido convertirse en director de orquesta, un trauma de infancia se lo ha impedido. Por supuesto, la personalidad de Chiaki es todo lo opuesto a Megumi: es frío, soberbio, perfeccionista y meticuloso hasta la exageración. 


Pese a que ambos asisten a la misma Academia, no se han conocido hasta el día que una situación comprometedora los une de alguna forma: Megumi se enamora al instante del pianista, el que huye despavorido de tan peculiar ser humano. De aquí en adelante se forja una estrecha relación entre ambos, a través de sus diferentes formas de concebir e interpretar la música,, pero también la vida. Obviamente que tenemos más personajes: un simpático violinista, un excéntrico timbalista, una engreída cantante de ópera (que está también interesada en Chiaki), una misteriosa contrabajista, además de muchos otros personajes que hacen las veces de músicos de la Academia. Y la guinda de la torta, que merece mención aparte: el hilarante director de orquesta Franz Streseman, quien luego de una larga y exitosa carrera en Europa, decide regresar a Japón, y formar en esta especial Academia su propia orquesta, alejándose de los arquetipos tradicionales de la música, en su afán por descubrir el verdadero talento. Y en esta Special Ochestra encuentran su lugar muchos de nuestros personajes, sorprendiendo a todos quienes los tenían por los más mediocres estudiantes de música. 

De esta forma se va desarrollando la historia en sus 11 capítulos: nos muestra como, a la vez que los jóvenes músicos practican con su orquesta en su afán de mostrar su valía,  se van conociendo, haciéndose amigos, rivalizando, e incluso enamorándose entre ellos. La perseverancia, la amistad, el talento, el fracaso y el éxito son las claves de este dorama. Como dije al principio, hay una pareja protagonista que centra toda nuestra atención, pero los diversos personajes también tiene cada uno su historia, la que se va desarrollando con el paso de los capítulos. Ojo que la música es casi un personaje más en la historia: en cada capítulo se van tocando diversos fragemntos de grandes obras, otras no tan conocidas, todas con oportunas reseñas de su origen, autor y significado. Destacan en demasía la Sinfonía N° 7 de Beethoven, y Rhapsody in Blue, de Gershwin, que sirven de opening y ending de cada capítulo, respectivamente. El humor es otro elemento a destacar: hay escenas y diálogos francamente hilarantes, ya sea por lo divertido o lo absurdo de las situaciones. 


Opinión Personal: 

Intenté que mi reseña fuera lo más objetiva posible, pero creo que no lo logré... es que este dorama me ENCANTA!. Así con mayúscula, para una recién iniciada como yo, ver esta historia fue como una regalo caído del cielo: me encanta la música clásica, y desde siempre las historias musicales han sido mis favoritas, asi que Nodame Cantabile ya partía con buen pie. Es una serie muy bien hecha, como la mayoría de los doramas japoneses, la trama es bastante sencilla y nada intrincada: aquí lo esencial es la música, y sus diversas formas de interpretarla y sentirla en su vida por los protagonistas. En cada capítulo nos sorprenden con diversas piezas musicales o fragmentos de las mismas, tocadas por la orquesta completa, por los pianistas, en todas las formas que puedan imaginar. Como dato freak, efectivamente las piezas que suenan en el dorama sin interpretados por la Orquesta Nodame, la que se formó con diversos músicos miembros de la Orquesta Metropolitana Sinfonica de Tokio, exclusivamente para preparar la OST de la serie. Genial, verdad?. 

En cuanto a las actuaciones, creo que todos los actores hicieron un excelente trabajo, especialmente los 2 protagonistas (Ueno Juri y Tamaki Hiroshi) y el actor que interpreta al maestro Frans Streseman. En el caso de Ueno Juri, que interpreta a Megumi, se apodera completamente de la pantalla: su personaje reúne en una misma escena los calificativos de adorable, ridícula, excéntrica... diferente, en definitiva. Noda Megumi (o Nodame, para los amigos), no es la típica protagonista de drama coreano o japonés, pues no es tímida, ni esforzada, ni abnegada y sufriente... Nodame tiene bastante personalidad, es bastante obsesiva en su amor por Shinichi Chiaki, (o como ella lo llama Chiaki Sempai), es holgazana y no muy amiga de la limpieza y el orden, es decir, lo opuesto al arquetipo de heroína. Pero todas esas características la hacen única, e inolvidable: Uno no puede olvidar que es una fanática de la comida, del animé, sus frases de desesperación tan especiales (Mukiaaa!! Bagyooo!!!!), o la pasión que demuestra cuando interpreta en su piano, en su estilo. Tamaki Hiroshi, por su parte, es el perfecto Shinichi Chiaki: se muestra ante los demás muy seguro y orgullosos de si mismo, aunque oculta todas sus debilidades y temores (solo hasta que los descubre Nodame). Se ve desarmado constantemente por Nodame, ese ser extraño que representa todo lo que el desprecia, lo que obviamente inicia el camino al amor entre ambos. 


Bueno, solo hablaré de estos 2 personajes principales, pero créanme, todos los actores hacen excelentes papeles, aunque puedan parecer bastante sobreactuados, transmiten exactamente lo que se su pone debemos sentir al ver una comedia romántica musical. Hago la salvedad de la sobreactuación, que para algunos le quita bastante credibilidad a la historia, pero a mi entender es bastante acertada, es al fin y al cabo una tipíca comedia que muestra el humor japonés (tan especial). Por cierto que el factor comedia está desarrollado al máximo, reirán a carcajadas, de seguro, en más de un capítulo. Como decía, la trama es sencilla, pero los valores que intenta mostrar son lo mejor: la perseverancia, la búsqueda de los sueños, el valor de la amistad. Como les comenté antes, el éxito de este dorama fue muy grande: se transmitió en sus 11 capítulos, luego se produjeron 2 especiales y una película que siguen la historia de nuestros protagonistas y sus carreras en Europa. Este dorama es un imprescindible, de esos que alegran el día con su visionado... y si la música es también así de buena, pues corran a verla!. 


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