Impresiones de medio tiempo: Hana nochi hare, un homenaje a Hana Yori Dango, 10 años después.



Hola hola!! Hace días o semanas incluso que tengo ganas de publicar esta entrada, pero recién hoy puedo escribirla tranquilamente. Se han fijado que cuando una historia nos conquista, podemos verla una y mil veces, en sus más diversas formas, y siempre nos seguirá sorprendiendo y conquistando, sin nunca aburrirnos? Me pasa constantemente con los libros (Jane Austen lover, puedo leer una y otra vez sus libros, y ver cada versión para cine y televisión basada en sus libros y jamás me aburriré. Y me ha pasado también, aunque pocas veces, con los dramas. Así es: una de mis primeras obsesiones fue la historia que se contaba en Playful kiss. La primera que vi fue la coreana, y pese a que dejó mucho que desear en cuanto a interpretación, algo en la historia hizo click en mi kokoro. Busqué más sobre ella, y como todos hablaban de la insuperable versión taiwanesa, me fui a verla: It started with a kiss, con sus 2 temporadas, fue como una droga para mi: me vvi un capítulo tras otro sin poder dejarlo, sintiendo casi mariposas en mi estómago de la fantástica química entre sus protagonistas y lo fresca que resultaba la historia. Luego, por allá por el 2014, cuando supe que Japón realizaría una nueva versión del conocido manga, conté los días hasta que salió Itazura na kiss: love in Tokyo, al año siguiente ocurrió lo mismo con el especial Itazura na kiss: love in Okinawa, y finalmente con Itazura na kiss 2. A esas alturas, ya había visto el animé, me sabía de memoria la historia, pero la nueva versión japonesa fue tan buena, que nuevamente me sentí como enamorándome de la historia por vez primera.

Y bueno, algo parecido ocurrió con otro clásico: Hana yori dango. Éste debe haber sido el cuarto dorama que vi en mi vida, y pese a la mala calidad en que lo vi (dorama del 2005, japonés, no se puede pedir mucho más que 360 mp), su narración tan hermosa, la química tan palpable entre los protagonista, y los personajes con tanto sentimiento me hizo, otra vez, sentir mariposas en mi estómago. Doumyoji Tsukasa, interpretado magníficamente por Matsumoto Jun, se grabó a fuego en mi memoria como el protagonista típico arrogante pero con corazón de oro que cae derrotado por el mismo. Cuando luego vi Boys over flowers versión coreana, ni el tremendo presupuesto que exudaba cada capítulo logró superar la emoción que Hana Yori Dango había producido en mí. Y es que Go Jun Pyo, está a años luz de la genialidad de Doumyoji Tsukasa. Y así llegamos al 2018, unos 6 años luego de que me acercara por vez primera a esta historia, mientras me enteraba de la nueva versión china de Meteor Garden, y sus bellos trailers aumentaban mis expectativas por mil, me entero de la existencia de Hana nochi hare: next generation. Lo que en principio pensé sería una nueva adaptación de Hana Yori Dango, no resulta sino ser una suerte de nueva historia al alero de Eitoku, la misma escuela en que nació el amor entre Makino y Doumyoji. Y bueno, con mucha desconfianza me dispuse a ver el primer capítulo… sólo para terminarlo, nuevamente, rendida a sus pies, y caer más y más emocionada a medida que veía cada uno de los 5 capítulos que lleva al aire.

Esta entrada no son unas primeras impresiones tradicionales, es solamente un manifiesto de por qué Hana Nochi Hare me ha conquistado, y por qué vale la pena arriesgarse con una historia tantas veces contada, pero que con este dorama trae un nuevo aire.  

RESEÑA: Eitoku, la escuela privada de la que se graduaron los famosos F4 hace 10 años atrás, ya no es lo que solía ser. Con el tiempo ha ido perdiendo algo de prestigio en manos de la escuela rival, Momonozomo, pero no así la riqueza en dinero de sus estudiantes. Edogawa Oto solía ser una de las estudiantes bien de la escuela, de familia adinerada, con un novio también muy adinerado, y con la vida más o menos resuelta a su joven edad. Pero cuando la empresa de su parde cae en quiebra, y pierden todos sus bienes y riquezas, la vida de Oto da un giro en 180 grados: su padre se va a trabajar lejos de casa, junto a su madre deben mudarse a un pequeño apartamento, y valerse por sí mismas. Oto, por vez primera, comienza a trabajar a tiempo parcial para ayudar a la subsistencia de su hogar, y de su antigua vida solo queda su uniforme de Eitoku… y su permanencia en la Escuela. Porque Oto ha escondido su caída en desgracia de todos sus amigos y de la escuela durante 6 meses, y ello no es por vanidad: y es que en Eitoku ya no existe el F4, pero si el C5, un grupo de 5 estudiantes que buscan mantener el prestigio de la Escuela y que, con tal objeto, obligan a expulsar a cualquier estudiante que pueda “afectar su reputación”. Este grupo de estudiantes son los amos y señores de Eitoku, todos liderados por Kakuragi Haruto, el más rico de la escuela y ferviente admirador de Doumyoji Tsukasa. Y cuando Oto y Haruto se vean enfrentados accidentalmente, los secretos que ambos guardan se verán enfrentados.
No puedo decir mucho más, porque ya he visto 6 capítulos de los 10 que (creo) tendrá el drama, pero es para que se hagan una idea. Ahora, les comentaré mis impresiones.

Una historia ágil: En realidad esto es bien característico de los dramas japoneses, por su duración más acotada tal vez, pero aquí se agradece especialmente, puesto que una historia tan repetida perfectamente podía caer en la previsibilidad, pero no, Hana nochi hare sorprende en cada capítulo, la historia entre nuestros protagonistas, Oto y Haruto, avanza rápido, y los acontecimientos y nuevos personajes no dan respiro.

* Los protagonistas: Estoy AMANDO a Kakuragi Haruto, interpretado por el jovencísimo actor Hirano Sho. Al principio pensé que Haruto sería una copia de Doumyoji, sobretodo porque el personaje tiene un fanatismo casi religioso por el mítico líder del F4 (en serio, lo tiene en holograma XD), pero pronto Haruto brilla con luces propias: es un líder por ssu riqueza, poder y atractivo, pero no es un engreído ni idiota egoísta. No sabe pelear, así que olviden esas demostraciones de artes marciales que esperarían de un protagonista como él. Haruto trata de mostrarse siempre recto y seguro de si mismo a los demás, pero en el fondo es un chico ingenuo muy necesitado de afecto. Y cuando descubra en Oto a la chica de sus sueños, la forma en que su amor por ella se desarrolla es simplemente hermoso.

Por su parte, Oto es un personaje muy parecido a Makino Tsukushi en cuanto a su carácter reservado, pero Oto, al tener un origen distinto, haber pertenecido siempre a ese mundo del que debe aferrarse para sobrevivir, parece mucho menos desvalidada, más autosuficiente y capaz de tomar sus propias decisiones. Ha caído en desgracia, y lo oculta de sus amigos en la escuela, pero ello no le impide reconocer, aceptar y adaptarse a su nueva situación en la vida. Y bueno, la presencia de Hase Tenma, su primer amor, prometido por sus padres y que quiere que tengan un noviazgo real, hace que la posibilidad de que el amor de Haruto sea aceptado resulte totalmente incierta.


* La química entre los protagonistas: No diré nada más. Sólo observen. 

* El buen tratamiento del romance: Veo una evolución: no hay un romance obsesivo, ni una relación controladora como formas de demostrar el amor. Los sentimientos de los personajes se desarrollan paulatina y naturalmente, se conversan los sentimientos, y aunque hay alguna que otra escena de celos, no es a esos niveles enfermizos de otros dramas. Y eso es un tremendo alivio. 

* No hay una caricaturización tan grande de los personajes: Recuerdo que en Hana Yori Dango haía malvados ridículamente malos, de día estudiantes y de noche psicópatas casi. Aquí, temí los primeros capítulos que ese papel lo haría Airi chan (la única mujer del C5, y enamorada de siempre de Haruto), pero pronto se redimió. En fin, no hay escenas “sacadas de manga” que tanta credibilidad quitan a los dramas, y si las hay, corresponden a sueños o imaginaciones de los protagonistas. Bueno, el resto del C4 está caricaturizado: el chico de lentes es el genio del grupo, el rubio es el guapo, y el que viste camiseta deportiva siempre es el fuerte y rudo... pero son personajes bien secundarios asi que no importan mucho. Momento: debo corregirme. El bullyng escolar si que está muy caricaturizado, con el uso excesivo de violencia, la ausencia absoluta de profesores en la Escuela, y la domiación total de los alumnos en la misma.
* La puesta en escena: la música, los ambientes, los diálogos, creo que todo está en perfecta sincronía. Tengo pegada la canción de apertura “Cinderella girl”, interpretada por King & Prince, idol group al que pertenece el protagonista: escuchen la canción y díganme si no tiene una voz atractiva!.

En fin, creo que son muchos más los aspectos que me han conquistado de este drama, pero creo que los ya dichos son suficientes para que puedan entusiasmarse y ver  esta pequeña joya!. Me hace recordar con mucho cariño Hana Yori Dango, tiene esa misma calidez tan palpable que sentí viendo esa leyenda. Y me alegra que no hayan estropeado la historia volviendo a contarla una vez más, sino que haciendo una secuela. Lamentablemente, no he encontrado un sitio donde tengan subtítulos decentes en español, así que hasta ahora la he visto con sub en inglés. Ojalá le den una oportunidad, van a disfrutar este drama!.



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