jueves, 20 de febrero de 2014

La prima Phillis, o una excusa para que conozca a Elizabeth Gaskell

Acabo de terminar hoy mismo este libro, La prima Phillis, asi que aprovecharé de reseñarlo ahora que está fresco en mi memoria. Imagino que ni el título, ni el nombre de su autora (Elizabeth Gaskell) les dicen mucho, por lo para ponerlos en contexto, primero haré una reseña sobre la autora, y luego sobre el libro y mis opiniones sobre el mismo. 

Sobre Elizabeth Gaskell. 

Escritora inglesa nacida en 1810 en Chelsea, aunque criada en Cheshire. Nació en una familia de protestantes unitarios, (por lo que entiendo, disidentes de la doctrina de la iglesia protestante mayoritaria en Inglaterra en ese entonces), pero con una ideología profundamente librepensadora, que defendía la educación igualitaria para ambos sexos. Menciono esta característica familiar, pues fue lo que impulsó que Elizabeth desde muy joven desarrollara un fuerte sentido crítico y un razonamiento propio, poco común en las mujeres de su época, y que sería crucial en su carrera en las letras. 
Imagino que, como me ocurrió a mi, muchos seguidores de la literatura inglesa no les dice mucho el nombre de esta autora, dentro del gran universo de autores ingleses que generaron una producción literaria admirable entre fines del siglo XVIII y comienzos del XIX. 
                                                
                                                          Elizabeth Gaskell (1810-1865)

Sólo por nombrar a las congéneres más célebres de Elizabethh Gaskell, tenemos a Jane Austen, las hermanas Bronte (Emily, Charlotte y Anne), Mary Braddon o Mary Shelley, todas ellas autoras de obras que fueron éxito en su época, pero que además lograron trascender en el tiempo, y convertirse en clásicos de la literatura. Así,  aún hoy nos deleitamos, emocionamos u horrorizamos al leer Orgullo y Prejuicio, Jane Eyre, Cumbres Borrascosas, o Frankenstein. En cambio, Elizabeth Gaskell parece no haberse convertido en una autora clásica, o por lo menos su obra no se masificó a la manera que sí lo consiguieron sus compatriotas. Sin embargo, la obra de Gaskell vaya que tuvo repercusión en su momento, y aún hoy es representante de un estilo particular de escritura. Cabe destacar, para que se hagan una idea, que fue muy cercana y elogiada por Charles Dickens, llegando a publicar numerosos cuentos y novelas por entregas en la revista literaria que éste dirigía. También llegó a conocer a Charlotte Bronte, y a la muerte de ésta, escribió su biografía, polémica en su momento, pero que aún hoy es referencia obligada. 

Ahora bien, qué es lo que caracteriza la escritura de Elizabeth Gaskell? pues que ella le imprimió un fuerte sentido de observación y crítica social, diferenciándose del romanticismo puro predominante en su época como estilo literario. Así por ejemplo, en su obra Norte y Sur, manifiesta los fuertes cambios culturales, económicos y sobre todo sociales que experimenta Inglaterra a consecuencia de la revolución industrial, simbolizando el Norte la Inglaterra industrializada, y el Sur, la Inglaterra agraria. En esta obra, hay descripciones exhaustivas sobre las condiciones de trabajo y vida de hombres, mujeres y niños en los talleres industriales, a la vez que describe las técnicas de cultivo, labranza y cosecha de los trabajadores agrarios. Pero no se limita a meras descripciones, pues hace solapadas críticas a estos sistemas de trabajo, mediante las convicciones, reflexiones y diálogos de sus personajes. Una nota diferenciadora bastante clara,verdad?. 
                                            
                                                         Norte y Sur (1854-1855)

Pero, a la par que el sentido crítico y social mencionado, Gaskell también desarrolló una escritura muy costumbrista, entendiendo por ésta aquel estilo literario en que se intenta plasmar los usos y costumbres de una sociedad, sin hacer juicio alguno sobre los mismos. es un mero retrato de dichas costumbres. Y Gaskell demuestra toda su maestría en este estilo, en obras como La casa en el páramo, Lady Ludlow, y La prima Phillis: abundan las descripciones de las zonas geográficas en que se desarrolla la trama, explicaciones sobre la composición de los pueblos, formas de vida de sus habitantes, formas de comunicación en la sociedad... parece que estuviéramos ante un cuadro o una fotografía, sin que lleguemos a saber casi nunca lo que hay dentro de la mente de los personajes de dichas obras. Bien, hasta aquí lo referente a la importancia y estilo de la señora Gaskell, ahora a comentar el libro en cuestión, para darles mi apreciación personal. 

La prima Phillis. 

Novela inspirada en el mundo rural de Cheshire en que creció la autora. Nos presenta la sencillísima historia del joven Paul que, por motivos de trabajo, se traslada de su ciudad natal, y llega a conocer a unos parientes lejanos de su madre, con quienes entabla amistad, familia ésta integrada por un pastor reformista, su esposa y una hija joven llamada Phillis. En la cordial relación que establecen entre todos, ocurrirá un pequeño incidente que cambiará un poco la apacible vida de esta familia. El valor de la amistad, la familia y la comunidad, la lealtad y rectitud de carácter son los hilos conductuales y argumentales de esta novela. 
                                                   


Una pequeña novela, sencilla al extremo, tanto en su argumento, como en los diálogos, y desarrrollo de sus personajes. Sentí algo extraño al leer este libro... como si no estuviera leyendo una novela, sino un simple episodio en el diario de una persona. Y es que, la pequeña sinopsis del párrafo anterior es a lo que se reduce la trama argumental: en un libro de 150 páginas, creo que en no más de un cuarto del libro se desarrolla la historia de los personajes (cuanto mucho 6 personajes: Paul, un amigo de éste, su padre, y la familia). Qué ocurre en las otras tres cuartas partes del libro? nada, sólo hay descripciones exhaustivas y acabadas de la vida rural en el sur de Inglaterra: descripciones que van desde el atuendo de un criado, pasando por el comportamiento de las gallinas y el mastín de la casa, hasta la forma en que una ave hace un nido en el manzano que queda fuera de la ventana de la habitación de Paul. 

                                   
                                             Una imagen como ésta encontrará descrita en el libro. 
                                          
El argumento y la siguiente apreciación suena en verdad soporífero, ¡pero disfruté leyendolo! es lo más inaudito que me ha ocurrido con un libro jeje. En serio, mi consejo es el siguiente: si desea leer algo suave, que lo sumerja en un estado de tranquilidad y despierte  a la vez su imaginación con cuadros sobre la majestuosidad de la naturaleza, éste es su libro. Si busca emociones fuertes, intriga, suspenso, emoción al límite, o siquiera un hilo argumental potente, ni siquiera lo intente. Pero creo que es un deber de todo amante de la literatura inglesa, intentar leer aunque sea una vez a esta gran autora, comenzar con Norte y Sur es lo mejor: mezcla la novela convencional, el costumbrismo y el sentido social que antes mencionaba. 

Puede que no sea tan popular como Jane Austen o las Bronte, pero sin duda Elizabeth Gaskell es una imprescindible entre los fanáticos de la literatura inglesa. Bueno, la entrada ya está gigantesca, así que no me extiendo más. Hasta el próximo libro!. 

sábado, 15 de febrero de 2014

Un litro de lágrimas, o una lección de vida.

Al fin! luego de haberle dado unas cuantas vueltas, he decidido el primer drama que reseñaré, y no es otro que Ichi Rittoru no namida, dorama japonés, cuyo título traducido significa Un Litro de lágrimas. Y como su nombre ya lo anticipa, es un drama emotivo como pocos, dramático en el sentido más humano de la palabra, y no melodramático.

Para quien quiera tomar la recomendación, les contaré mi experiencia con esta historia. Este fue el primer drama asiático que vi. Hasta entonces, sólo veía dramas históricos ( también conocidos como period dramas), de preferencia de la tv inglesa, y basados en las grandes novelas del siglo XIX. Había escuchado la palabrita dorama, pero sólo lo asociaba con Japón, por lo que quedaba fuera de mi espectro de interés. Un día me encontré sin ningún period drama que ver, y la curiosidad hizo el resto. Busqué doramas, vi la explicación sencilla del tipo de producción televisiva japonesa a que hacía referencia, y me encontré con una lista de doramas recomendados, siendo el primero de ellos Rittoru no namida. Desde que comencé a verlo hasta el final de sus 11 capítulos, supe que había encontrado algo nuevo. La historia misma, las actuaciones, los diálogos y la fotografía de la serie me atraparon por completo. 

Ahora bien, fuera de mi experiencia con este dorama, vamos por la información que más importa. Un litro de lágrimas es un dorama japonés, emitido el año 2005, y que está basado en hechos reales. La historia se centra en la vida de la joven Aya Ikeuchi, una muchacha de 15 años, hija de una familia común japonesa, estricta y esforzada, y que está iniciando sus estudios en una prestigiosa secundaria. Al poco tiempo de iniciar esta etapa de su vida, y luego de que su salud comience a deteriorarse, Aya es diagnosticada con una enfermedad neurodegenerativa, llamada Degeneración espinocerebral. Así como suena de grave el nombre de la enfermedad, es el pronóstico que le dan a la familia de Aya: la enfermedad produce que la persona paulatinamente vaya perdiendo sus facultades motoras, para acabar con la muerte, no existiendo esperanza de sobrevida más allá de los 10 años desde el inicio de la enfermedad. Por supuesto, no hay tratamiento ni medicamentos que permitan la cura, por lo que la muerte es inevitable. Aya comienza a escribir un diario, en el que a medida que avanza su enfermedad, va plasmando sus miedos, preguntas, dolores y decepciones más fuertes, pero también sus sueños, esperanzas y alegrías.

Una trama un poco fuerte, verdad? espero que con leerla no se desanimen, porque como comenté antes, esta historia es ante todo un drama humano, y no un típico melodrama telenovelesco. Aquí sabemos desde el principio que la protagonista padece esta enfermedad que la llevará a la muerte, por lo que el conflicto central no es si logra o no sobrevivir, sino la forma en que logra vivir con esta enfermedad. Es en este punto en el que comienza a desvelarse la profundidad de esta historia: una vez que Aya es diagnosticada, vemos los terribles cuestionamientos que primero los padres y luego la misma joven, hacen al destino, o a Dios. Creo que el valor da la familia en la vida del ser humano es el mensaje más potente que nos entrega esta historia, sin dejar de lado, por supuesto, la importancia de amistad y el compañerismo, y la misma dignidad y fortaleza de las personas que deben enfrentar enfermedades con un pronóstico de muerte claro.

Sin embargo, la historia de Aya también se encarga de mostrarnos la peor cara del ser humano: el egoísmo, la falta de compasión, la discriminación de una sociedad que ve a quien físicamente es distinto como un estorbo. Terrible es cierta escena en que Aya debe despedirse de todos quienes se suponía eran sus amigos, quienes ofrecieron su ayuda en un principio, pero para quienes se volvió una carga demasiado difícil de soportar. Entre estas amistades, destaca Asou Haruto, quien se convertirá en un apoyo para Aya al hacer frente más que a su enfermedad, a la sociedad. 

Párrafo aparte merecen las actuaciones, en general no hay ninguna que desentone, pero la de Erika Sawajiri (interpretando a Aya) es francamente genial. Transmite en todo momento cada uno de los sentimientos por los que su personaje está pasando. Los actores que interpretan a sus padres, también geniales, y la relación entre Aya y su madre especialmente alcanza un realismo impresionante.

En general, creo que esta reseña ha sido más bien un comentario acerca de mis impresiones viendo este dorama. Pero creo que ellos es consecuencia de que esta historia está desarrollada de forma poco convencional, pues más que narrar una secuencia concatenada de eventos que precipitan a un final, se expone de forma muy realista un período de tiempo en la vida de una persona aquejada por una enfermedad que se sabe mortal. Esta exposición realista tiene un objetivo claro, que es motivar una reflexión en el espectador, en torno a los principales nudos: dignidad humana, la importancia de la familia, y la discriminación de la sociedad. Estoy muy segura que este es el objetivo último de este dorama, pues está basado en la historia verdadera de Aya Kito, quien en la década de los 80 sufrió esta enfermedad, y la afrontó valientemente, plasmando en un diario de vida su experiencia. A su muerte, los diarios de vida que llegó a escribir fueron publicados en formato de libro, el que se convirtió en un gran éxito en Japón, vendiendo más de 1 millón de copias al año 2005. 


Sin embargo, lo que más me impactó fue la fuerte carga emotiva de esta historia, y que más que justifica el nombre del drama. Creo que a partir del capítulo 3, no hubo capítulo en que no llorara, ya fuera de tristeza, compasión, rabia o emoción. Así de fuerte y desgarrador es este drama.

En un aspecto más técnico, no puedo dejar de mencionar la magnífica OST que acompaña los 11 capítulos del drama: destacan en particular el tema central interpretado por la banda de rock japonesa Remioronem, llamado Konayuki: una auténtica joya musical. Ya lo saben, para mí fue la historia que me inició y al mismo tiempo me animó a seguir descubriendo más del mundo de los dramas japoneses, así que por favor, no dejen de verlo. Es una auténtica lección de vida.

  • País: Japón
  • Año de emisión/cadena: 2005/Fuji Tv
  • Número de capítulos: 11 + 1 especial de 2 horas. 
  • Dónde verlo: doramastv.com
  • Reparto Principal: Sawajiri Erika (Ikeuchi Aya); Nishikido Ryo (Asou Haruto); Yakushimaru Hiroko (Ikeuchi Shioka); Jinnai Takanori (Ikeuchi Mizuo).
  • Frase destacable: "Si miras al cielo después de caer, verás que el cielo azul sigue igual de lejano y que sonríe: ¡ESTOY VIVA, ESTOY VIVA!
  • Calificación final: 10/10. Perfecta.



jueves, 13 de febrero de 2014

Rebecca, o el encanto psicológico del misterio.

Y bien, continuando con las reseñas de libros, hoy he decidido presentarles Rebecca. Leí este libro, obra de la novelista inglesa Daphne Du Maurier el año 2011, llegué a él sin saber nada de la escritora ni del libro, mucho menos de (dicho sea de paso) la adaptación cinematográfica a cargo de Alfred Hitchcock que tuvo en su momento. Creo que eso fue lo mejor que pudo pasarme, el factor sorpresa hizo que disfrutara cada línea de este libro, sin poder sospechar absolutamente nada de la trama. Con este libro, créanme, descubrirán lo que es un giro argumental, y no podrán soltarlo hasta terminar de leerlo.  
Bueno, luego de mi altamente subjetiva introducción, paso a contarle detalles del libro. Rebecca fue publicado por primera vez en 1938, siendo la tercera novela de Daphne Du Maurier.  Para despertar su curiosidad, agregaré que la autora debió enfrentar una acusación de plagio en su contra, pues se señaló que había plagiado el argumento de la archifamosísima Jane Eyre, de su compatriota Charlotte Bronte. Lea ambos libros y juzgue por usted mismo. Si además de bibliófilo es usted cinéfilo, le interesará saber que esta obra fue adaptada al cine por el maestro del suspenso, Alfred Hitchcock, y que Rebecca ganó el Óscar a mejor película en 1940. La película definitivamente hace justicia a la historia, así que a no olvidar verla una vez leído el libro. 

En cuanto a la trama, nos presenta a una joven muchacha, poco más de 20 años, que careciendo de familia, se gana la vida como dama de compañía de una señora ya mayor, que pasa sus días reposando en Montecarlo, y próximas a embarcarse a Estados Unidos. Es en el hotel en que se alojan en Montecarlo donde nuestra joven protagonista conoce a Maxim de Winter, un adinerado viudo quien, de acuerdo a los chismes, se intenta recuperar de la trágica y reciente muerte de su esposa, Rebecca. El señor de Winter y la tímida joven (cuyo nombre ignoraremos a lo largo de toda la historia) inician una relación aparentemente de amistad, que acaba en matrimonio. Ya casados, regresan a vivir a Inglaterra, a Manderley, la mansión de Maxim de Winter. Es aquí donde se inicia realmente la historia. 

Enfrentada a su nueva vida, la señora de Winter comenzará a sufrir por su propia inseguridad y timidez, que la hacen cuestionarse constantemente su papel e importancia en este nuevo rol, frente a su esposo, y frente a quienes debe compartir esta nueva vida. Se inicia una batalla psicológica, profundamente descrita por la autora, en el que la señora de Winter se siente atormentada por el fantasma de la primera señora de Manderley, Rebecca. En esta batalla psicológica, crucial será el rol que juega la señora Danvers, ama de llaves de la mansión, y la más cruel custodia de la memoria de Rebecca, quien atormenta ( y hasta humilla) solapadamente a la joven señora. Esta arista psicológica es uno de los puntales de esta novela, pues no es simplemente un episodio el que tiene este componente, es toda la novela, narrada en primera persona por la señora de Winter, la que se construye en base a la descripción psicológica. 

Además de la arista psicológica, el otro gran puntal de la novela es el misterio: como ya mencioné, una vez que comienza su vida en Manderley, la señora de Winter comienza a razonar que prácticamente no conoce a su esposo, no logra establecer con él una relación de confianza, ni siquiera puede hablar con él acerca de su pasado. La actitud fría y distante que Maxim de Winter adopta una vez que comienzan a vivir en Manderley, no hace más que acrecentar la inseguridad de su esposa, y conforme transcurre el tiempo, alentar sus interrogantes. La tensión se siente a lo largo de toda la historia. Un trágico suceso desencadenará un profundo giro en las vidas de Maxim de Winter y su esposa, y en el recuerdo de Rebecca. 

No revelaré más detalles de la trama. Como verán, una historia sin grandes pretensiones, pero si piensan que por ello sin grandes complejidades, se equivocan rotundamente: Rebecca debe ser de las mejores  y más complejas novelas jamás escritas dentro del género psicológico y de misterio. Basta para ello decirles que, para mí, los verdaderos protagonistas son Rebecca, la esposa muerta, y Manderley, la mansión en que se desarrolla toda la historia. La joven señora de Winter, más que protagonista, adopta el rol de espectadora, mientras que Maxim de Winter, bien puede ser considerado un personaje secundario. Una gran obra, que ni siquiera me atrevo a encasillar como novela sin más, porque creo escapa a cualquier intento de calificación. Rebecca es de aquellas obras que trascienden géneros literarios: sirva como ejemplo que en psicología se bautizó el "Síndrome de Rebecca" en honor a esta obra. De lectura altamente obligatoria. 

  • Palabra que mejor lo describe: tensión. 
  • Una imagen que evoca: Una mansión entre tinieblas. 
  • Nota: 10 perfecto. 









miércoles, 12 de febrero de 2014

Kdramas y Doramas. Intento de razonamiento para sus seguidores.

Como ya comenté al iniciar este blog, hace ya algún tiempo me volví seguidora de las series (y ocasionalmente películas) coreanas y japonesas, mejor conocidos en occidente como kdramas y doramas respectivamente. Esto fue para mí todo un descubrimiento: todo un mundo para mis ojos y mente, tanto en lo visual, como en lo conceptual. Por supuesto que no es una afición muy común: normalmente la gente sigue las series gringas, aunque no comprendan la décima parte del inglés, se ve con subtítulos y ya, se está siguiendo la serie de moda, y por ende, hay tema de conversa para la siguiente junta de amigos o reunión con los compañeros de trabajo.

Pero, tristemente descubrí que, si uno cuenta que ve series coreanas o japonesas, la gente mira con cara de wtf?!. Para nosotros los egocéntricos occidentales, lo asiático es igual a chino y por lo tanto demasiado raro para ser aceptado. O sea, la primera pregunta que te hace es: y sabes hablar chino? (no coreano ni japonés, chino... como si todos los que ven series gringas hablaran inglés, Já!).

Bueno, luego de esa pateadura de perra, debo señalar en esta mi introducción a los kdramas o doramas, las razones del por qué me gustan, por su puesto lo más lógicamente posible.
  • Su limitada extensión. A pesar de que también producen dramas diarios o de fin de semana, en el caso de Corea los dramas más exitosos son de duración media: 16 capítulos por lo general, con extensiones de máximo 30 cuando son muy exitosos, con emisiones 2 veces por semana, en capítulos de 1 hora cada uno.  En el caso de Japón,son aún más limitados; 12 capítulos en promedio, 1 vez por semana, duración de los capítulos de 45 minutos a 1 hora. Muy digeribles, verdad? y te aseguras en 2 o 3 meses terminar el visionado.
  • Variedad conceptual: hay kdramas y doramas para todos los gustos: comedia, drama, melodrama, fantasía, misterio, históricos, acción, aunque normalmente nos encontraremos con una fusión de 2 o más de estos conceptos. Para mí, este último es su gran encanto: no hay blancos ni negros puros. 
  • Estructura argumental: a diferencia de la estructura de las series occidentales, en que su extensión en varias temporadas permite desarrollar distintos hilos argumentales, generando historias corales, en los kdramas y doramas usualmente hay una pareja protagonista, y otra antagonista, mas un reparto de secundarios, que desarrollan una trama central. Una gran ventaja, porque ayuda a la rapidez en el desarrollo de la historia. 
  • Sincretismo cultural: así es, porque por más orientales que sean, estas producciones (que son productos  de exportación de sus países) se encargan de dejar patente su sitial de países desarrollados, mostrándonos que a la par con su desarollo económico, mantienen y respetan sus tradiciones y costumbres. Imposible que una vez hemos visto unos cuantos dramas, no comprendamos que la religión, espiritualidad, la jerarquía familiar, laboral, y social en general, juegan un rol decisivo en la vida de las personas. La perfecta conjugación de lo occidental y lo oriental, creo yo es el principal atractivo de estos dramas: nos permite comprender que hay un mundo no tan lejano al nuestro, tan diverso en múltiples aspectos, pero semejante en otros tanto. 
  • Una magia indescriptible: estoy segura que, muchos de quienes comenzamos con la afición a los dramas, no sabemos explicar muy bien qué es lo que nos atrajo a ellos, fuera de las consideraciones un poco "técnicas" que di más arriba. Para mí, la explicación no tiene mucho razonamiento: simplemente los dramas me encantan. A veces puede ser la historia, los personajes, la fotografía, los giros argumentales... todo ello genera en nosotros emociones, sensaciones y pensamientos tan patentes que queremos repetir la experiencia, una y otra vez... algo parecido a una adicción, no?. 
Bueno, he aquí mis razones. Espero que quienes ven dramas se sientan siquiera un poco identificados con ellas, y quienes no están cerca de esta afición, o quieran iniciarse en ella, se animen un poco después de leerme. A la fecha, he visto cerca de 35 kdramas y unos 15 doramas, y contando. Espero ir reseñando, comentando o recomendando con el paso del tiempo los que he visto y veré en el futuro, para así poder intercambiar opiniones con quienes se animen a a acompañarme. Hasta entonces!. 



martes, 11 de febrero de 2014

"El profesor de inglés" o la belleza de las palabras

Bueno, y vergonzosamente, después de casi 9 meses de la nota con la que pretendía inaugurar este blog, escribo nuevamente. Tengo muchas ideas en mente para reseñar o divagar, pero me decidí por esta última: las sensaciones (y emociones) que me produjo el último libro que me enamoró: El profesor de inglés, de Wang Gang. 

Curioso, que siendo una fanática casi talibana del realismo decimonónico ruso o inglés, me haya decidido por esta novela, pero es que desde su llegada a mis manos hasta que terminé de leerlo, fue como una auténtica aventura. Lo compré en una picá que tengo en el centro de Santiago, una Librería en que desde $2000 a $10.000 se pueden llevar desde clásicos hasta contemporáneos, chick lit y novela rosa incluída. Hace tiempo, desde que comenzó mi gusto audiovisual por lo asiático, quería leer a algún libro de ese lado del mundo. Como este era barato ($2.000), corto (250 páginas) y trama sencilla, lo elegí para arriesgarme. Resultado: quedo entre mis libros favoritos (fuera del reinado de los clásicos, por supuesto). 

La historia está ambientada en alguna provincia perdida del noroeste de la gran China, durante los años 70, la última década de Mao. La trama nos lleva hasta la vida del pequeño Amor Liu, un niño de 11 años, quien vive su vida bajo la disciplina (u opresión) del régimen comunista, hasta que se produce una auténtica revolución en su existencia con la llegada a su escuela del nuevo profesor de inglés, Segundo Premio Wang, y la rivalidad que desencadena con la pequeña Amanecer Huang. Una historia sencilla a más no poder, con un trasfondo político terriblemente complejo, pero cuya fuerza radica precisamente en esa sencillez. Porque el relato en voz del pequeño protagonista, compensa esa sencillez con la grandiosidad de sus descripciones de las emociones, pensamientos, y situaciones que experimenta. La amistad, lealtad, solidaridad, ambición, egoísmo y traición son algunos de los tópicos que trata la historia, aunque a mi entender es ante todo una historia de humanidad. 

La belleza de las palabras, que da título a esta entrada, es precisamente porque "belleza" fue el calificativo que más frecuentemente venía a mi mente con el avanzar de las páginas: bellleza en la descripción de los paisajes de Urumqui, la ciudad perdida en que se desarrolla la historia; belleza en la descripción de las relaciones humanas que nuestro Amor Liu vive: el amor filial, la amistad y el compañerismo, incluso la admiración hacia el Presidente Mao; belleza en las reflexiones que sobre la vida inspira esta novela. 

Mientras leía este libro, recordaba frecuentemente una pequeña novela que leí hace tiempo de Anton Chéjov, llamada "La Estepa". De la historia no recuerdo mucho, sólo que trataba del viaje que un niño emprendía hacia Moscú, para iniciar sus estudios. En las casi 200 páginas, no ocurría casi nada, era simplemente una descripción constante de los paisajes y emociones que este pequeño vivía en su viaje. En El Profesor de Ingles ocurre lo mismo: su fuerza no radica en lo que se narra, sino en cómo se narra. Los personajes principales, Amor Liu, Segundo Premio Wang y Amanecer Huang, parece que cedieran su lugar a las emociones como los auténticos protagonistas de esta historia. 

Una pequeña gran joya, que merece ser leída y disfrutada palabra a palabra, porque en esta historia nada sobra ni está escrito al azar. Para quienes quieran reencantarse con la lectura, o estén pasando por un momento difícil en sus vidas, es una auténtica terapia.

  • Palabra que mejor lo describe: belleza. 
  • Una imagen que evoca: un atardecer de verano. 
  • Nota: 9,8 (Sólo porque no tuvo unas 100 páginas más para disfrutar tanta belleza jejeje).